El mundo parecer estar perdiendo la batalla contra el cambio climático y se acerca a un límite crítico.
Así lo advierte un reciente informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que revela que, tan solo en 2024, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron un 2,3%.
La ONU publicó este dato en un momento clave, ya que en pocos días comienza la cumbre climática COP30 en Brasil.
Cambio climático en un límite crítico: el umbral de 1,5 °C está en riesgo
Este incremento, advierte el informe, revierte la desaceleración registrada durante la pandemia.
Así, se vuelve a ubicar al planeta en una senda de calentamiento peligrosa.
Es que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), el mundo superará el límite de temperatura de 1,5 °C «en los próximos años».
Los científicos coinciden en que traspasar ese umbral tendrá consecuencias catastróficas.
Incluso si los compromisos actuales se cumplieran por completo, el calentamiento alcanzaría entre 2,3 y 2,5 °C desde la actualidad a 2100.
«Nuestra misión es sencilla, pero no fácil: hacer que cualquier superación del umbral de 1,5 °C sea lo más pequeña y breve posible«, declaró el secretario general de la ONU, António Guterres.
Tras esto, el líder advirtió que la humanidad está «jugando a la ruleta rusa con su propio futuro».

Las consecuencias de alcanzar los límites críticos de cambio climático
Con una temperatura actual de un 1,4 °C por encima de los niveles preindustriales, la Tierra ya está demasiado caliente para la mayoría de los arrecifes de coral tropicales.
De seguir por este sendero, las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida podrían sufrir cambios irreversibles.
En la Amazonia, los científicos alertan que el sistema se acerca a un «punto de no retorno».
Es que, si la deforestación continúa, grandes extensiones podrían transformarse en sabana.
Por otro lado, la Organización Meteorológica Mundial advirtió que los costos económicos de los desastres vinculados al clima superaron los 300 mil millones de dólares anuales en los últimos tres años.
La COP30 llega en un momento crítico
El dato se publicó días antes de la cumbre climática COP30 que se celebrará del 10 al 21 de noviembre en Belem, Brasil.
Será la primera conferencia realizada en la Amazonia, una región clave para la regulación climática pero amenazada por la deforestación.
El encuentro reunirá a casi 200 países para revisar los compromisos nacionales de reducción de emisiones.
Sin embargo, solo un tercio de los países presentó nuevos objetivos para 2035 antes del plazo del 30 de septiembre.
Anne Olhoff, redactora científica jefe del informe, explicó a AFP que «la ambición y la acción están muy por debajo de los niveles necesarios, tanto a escala mundial como colectiva».

India, China y Rusia lideran el récord de emisiones: qué pasa con Argentina
El récord de 2024 fue impulsado principalmente por India, seguida de China, Rusia e Indonesia.
En estos países, la reactivación industrial y el aumento del consumo de carbón y gas compensaron las reducciones logradas por la Unión Europea.
Además, las economías ricas del G20 representaron tres cuartas partes de las emisiones globales.
Entre los seis mayores contaminantes, solo los países europeos lograron reducir sus gases de efecto invernadero durante 2024.
En cuanto a Latinoamérica, Brasil, como anfitrión, busca posicionar a la región como actor clave en la descarbonización global.
Por su parte, países como Colombia, Chile y México impulsarán demandas de financiamiento para adaptación y mitigación.
Argentina enfrenta el desafío de compatibilizar la expansión de Vaca Muerta y la exportación de gas con sus compromisos climáticos, en un contexto de crisis económica.
«No se trata solo de números: se trata de vidas», insistió Guterres.
E instó: «La ciencia no puede ser más clara. Ahora es la política la que tiene que estar a la altura».
El informe concluye que el tiempo para mantener viva la meta de 1,5 °C «se está acabando rápidamente».
Los próximos cinco años serán decisivos para determinar si el mundo logra frenar el avance hacia un escenario climático más hostil.



