Las aves en España enfrentan una crisis reproductiva sin precedentes: cada vez tienen menos crías.
Según el último informe de SEO/Birdlife, apenas el 30% de las aves registradas en 2024 son juveniles.
Esto refleja una temporada reproductora fallida y anticipa un escenario cada vez más complicado para la fauna avícola del país.
Según los expertos, el deterioro de los ecosistemas y el cambio climático están detrás de esta tendencia alarmante.
«Cuando dicha tasa se mantiene por debajo de los niveles adecuados, las poblaciones pueden experimentar caídas significativas«, alertan los técnicos de la organización.

Más de la mitad de las especies de aves en España están en riesgo
El informe ‘El estado de las aves en España‘ revela que el 53,6% de las especies se encuentran amenazadas o podrían estarlo próximamente.
La situación se complica por múltiples factores que actúan simultáneamente sobre las poblaciones.
En primer lugar, los incendios forestales de 2024 arrasaron unas 400.000 hectáreas en el país.
De estas, 157.000 hectáreas correspondían a 83 Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBAS), afectando directamente a especies ya vulnerables.
Pese a esto, en el último tiempo el porcentaje de especies en grave riesgo disminuyó del 18,9% al 13,8%.
Este es un dato positivo que se atribuye al éxito de programas de conservación específicos.
El águila imperial, por ejemplo, pasó de estar ‘en peligro’ a ‘vulnerable’.
Aves de España: los ganadores y perdedores del cambio ambiental
El abandono rural ha generado un aumento de masa forestal que beneficia a las aves de bosque.
El pinzón azul de Gran Canaria, que habita en pinares, también mejoró su categoría de amenaza gracias a estos esfuerzos de conservación.
Sin embargo, las aves de zonas agrarias muestran un declive del 40% desde 1998.

La intensificación agrícola y el uso de pesticidas están devastando sus poblaciones en las estepas y campos cultivados.
Las aves de humedales tampoco escapan a la crisis.
El ánsar común, aunque aumenta en Europa, no logra recuperarse en España porque los ejemplares migratorios se están asentando en humedales costeros centroeuropeos.
El impacto de la caza y la contaminación genética en las aves de España
La perdiz roja, especie nativa y vulnerable, sufre un fuerte declive en su población por la actividad cinegética.
Además, la liberación masiva anual de millones de ejemplares de granja, muchos híbridos con otras especies, amenaza su integridad genética y podría llevarla «a una posible extinción».
La codorniz común enfrenta una situación similar. Las sueltas de híbridos con la codorniz japonesa, calificada como «exótica invasora», dañan la diversidad genética local y comprometen su capacidad de adaptación.
Otras aves en problemas en España son las nocturnas también están en problemas: de 10 especies analizadas en el programa Noctua, cinco muestran un declive moderado.
En particular, las lechuzas presentan una disminución muy fuerte, con la contaminación lumínica como uno de los principales factores.

Casos de éxito y especies emblemáticas
El milano real registró un espectacular aumento del 30% en parejas reproductoras respecto al censo de hace una década.
Esta rapaz, visible sobrevolando carreteras, se beneficia de su adaptabilidad alimentaria.
El cormorán grande también aumenta sus poblaciones, especialmente en Extremadura.
En contraste, el cormorán moñudo no se recuperó todavía del desastre del Prestige de 2002 en Galicia y sufre graves impactos de las artes de pesca.
Las aves urbanas muestran tendencias positivas. Han logrado adaptarse a estos nuevos nichos ecológicos y sus poblaciones van en aumento, contrastando con el declive general de otras especies.
Las aves de alta montaña enfrentan un futuro incierto. El cambio climático provoca el retroceso de sus hábitats fríos, confinándolas a áreas cada vez más pequeñas y aisladas.
El estudio, que incluye censos, programas de seguimiento y técnicas como el anillamiento, fue posible gracias a la participación ciudadana.
El pasado año se superaron los 37 millones de registros de aves en España a través de plataformas como eBird, posicionando al país entre los líderes mundiales en observación de aves.



