El Grupo GAC, una de las automotrices más importantes de China, alcanzó un hito histórico al completar la primera línea de producción de baterías de estado sólido de gran capacidad en el país. Con este anuncio, la compañía se suma a la iniciativa de Dongfeng, otra reconocida marca asiática que semanas atrás presentó avances similares.
Este desarrollo promete revolucionar el mercado de los autos eléctricos, ya que las nuevas baterías no solo mejoran la seguridad y estabilidad, sino que también duplican la autonomía de los vehículos, cambiando las expectativas de los consumidores y acelerando la transición hacia una movilidad más sostenible.
Autonomía extendida y seguridad reforzada
Actualmente, la línea de producción de GAC se encuentra en sus primeras etapas, fabricando pequeños lotes de celdas para pruebas. Sin embargo, los avances técnicos ya captan la atención mundial: los coches eléctricos que hoy recorren unos 500 kilómetros por carga podrían superar los 995 kilómetros gracias a estas innovadoras baterías.
La diferencia clave frente a las baterías tradicionales de iones de litio radica en el uso de un material sólido en lugar de un electrolito líquido. Este cambio permite soportar temperaturas de hasta 400 °C, frente a los 200 °C de las baterías convencionales, reduciendo el riesgo de fallos térmicos y aumentando la seguridad.
Mayor densidad energética y capacidad
Las nuevas celdas de estado sólido ofrecen una densidad energética casi el doble que las actuales. Según GAC, alcanzan hasta 60 Ah de capacidad y 7,7 mAh/cm² de densidad energética, frente a los 5 mAh/cm² de las baterías tradicionales.
Esto significa que cada celda puede almacenar más energía, aumentando significativamente la autonomía de los vehículos eléctricos y ofreciendo una experiencia de conducción más cercana a la de los autos de combustión.

Innovación en el proceso de fabricación
Para producir estas celdas avanzadas, GAC desarrolló un proceso basado en un “ánodo seco”, que combina varios pasos de fabricación en una sola acción eficiente.
Este método:
- Optimiza la velocidad de producción.
- Reduce el consumo energético.
- Disminuye los costos de fabricación.
La innovación es crucial para la adopción masiva de vehículos eléctricos, ya que mejorar la eficiencia y reducir los costos son factores clave para hacer accesibles estas tecnologías a los consumidores.
Cronograma de pruebas y producción
A pesar del progreso, la tecnología aún está en fases iniciales. GAC planea comenzar pruebas de integración en vehículos en 2026, utilizando modelos de prueba para verificar rendimiento y seguridad en condiciones reales.
La producción en masa está prevista entre 2027 y 2030, un periodo de transición en el que se validarán los beneficios y la fiabilidad a largo plazo de estas celdas.
Desafíos pendientes
El éxito de esta innovación dependerá de:
- Asegurar una cadena de suministro confiable para los materiales, especialmente los electrolitos sólidos.
- Reducir los costos de producción para que las baterías sean comercialmente viables y asequibles.
Impacto en la experiencia del usuario
La adopción de baterías de estado sólido podría redefinir la experiencia de los conductores de autos eléctricos:
- Autonomía duplicada, con menos paradas para recargar.
- Mayor seguridad térmica y estabilidad.
- Impulso a la adopción masiva de vehículos eléctricos.
Con estas mejoras, la movilidad eléctrica se acerca cada vez más a la comodidad de los vehículos tradicionales de gasolina, eliminando una de las principales preocupaciones de los consumidores: la autonomía limitada.
El avance del Grupo GAC marca un punto de inflexión en la industria automotriz. Las baterías de estado sólido no solo representan un salto tecnológico, sino también una oportunidad para acelerar la transición energética global. Si los planes de producción se cumplen, hacia 2030 podríamos estar frente a una nueva era de vehículos eléctricos más seguros, eficientes y con autonomías que superen los 900 kilómetros por carga.



