Ubicada en la remota Cypress Bay, la aldea flotante es una infraestructura de 12 plataformas representa un modelo de vida fuera de la red que ya suma tres décadas de historia.
En las aguas de la Isla de Vancouver, Columbia Británica, lo que comenzó como un sueño de independencia se ha transformado en una aldea flotante autosuficiente en Canadá conocida mundialmente como Freedom Cove.
Wayne Adams y Catherine King son los arquitectos y residentes de este complejo ecosistema sobre el agua, el cual han desarrollado y mantenido de forma ininterrumpida desde el año 1991, demostrando la viabilidad de un estilo de vida desconectado de las redes urbanas tradicionales.
La estructura, situada en el enclave de Cypress Bay, no es una simple vivienda, sino un conjunto interconectado de 12 plataformas flotantes que albergan diversas funciones.
El complejo incluye cuatro invernaderos destinados a la producción de alimentos, una galería de arte, un estudio de danza, un taller de herramientas e incluso un faro.
Este diseño modular ha permitido a la pareja expandir su hogar de manera orgánica a lo largo de más de 30 años, adaptándose a las condiciones climáticas del entorno natural.
La sostenibilidad es el pilar fundamental que sostiene esta aldea flotante autosuficiente en Canadá. Para garantizar su autonomía energética, el sistema cuenta con paneles solares que proveen electricidad de manera limpia, mientras que el abastecimiento de agua dulce se realiza a través de la recolección de lluvia y el aprovechamiento de cascadas cercanas.
En cuanto a la alimentación, Adams y King dependen de sus cultivos hidropónicos y de la pesca local, minimizando su dependencia de suministros externos que solo podrían llegar mediante embarcaciones o hidroaviones.
A sus 66 y 59 años respectivamente, Wayne y Catherine han convertido su hogar en una obra de arte funcional. Mientras Adams se dedica a la escultura, King aplica su formación en danza y música en este entorno privilegiado.
La ausencia de carreteras y el aislamiento geográfico de Freedom Cove no han sido impedimentos, sino el catalizador para perfeccionar una gestión de residuos responsable, que incluye sistemas de compostaje para mantener la higiene y el equilibrio ecológico del lago.



