El río Virilla, que recoge las aguas de los ríos María Aguilar y Torres, es considerado uno de los más contaminados de Costa Rica. Para enfrentar esta problemática, se instaló una barda recolectora flotante que ya ha recuperado toneladas de plásticos, evitando que lleguen al océano.
Los plásticos son un desafío global: en 2019 y 2020 se produjeron más de 367 millones de toneladas. En Costa Rica, según el PNUD, gran parte de estos residuos terminan en vertederos a cielo abierto, contaminando suelos, ríos y mares.
La barda flotante en acción
La iniciativa forma parte del proyecto Paisajes sin Plásticos, impulsado por el PNUD, Televisora de Costa Rica, CRDC-PEDREGAL, Fundación OneSea y Delfino, con apoyo de la OET y el proyecto TEVU.
- Bardas flotantes: barreras físicas con módulos flotantes y mallas sumergibles de hasta 60 cm.
- Eficiencia: retienen hasta el 80% de los residuos sólidos flotantes antes de que lleguen al mar.
- Seguridad ecológica: permiten el libre paso de peces y fauna acuática.
El punto de instalación fue definido por el SINAC, en la confluencia de los ríos Virilla y Tiribí, por donde transita el 80% de los residuos de la Gran Área Metropolitana.
Economía circular: del río al concreto
El Grupo PEDREGAL participa en la operación y procesamiento de los plásticos recuperados mediante la tecnología RESIN8™, que transforma residuos en arena sintética utilizada en concreto y asfaltos.
La barda se ubica a 300 metros de la planta RESIN8™ en Belén. Hasta ahora, se han extraído 20 toneladas de residuos, de las cuales 3,7 toneladas de plásticos fueron reincorporadas en materiales de construcción.

Un modelo replicable
La experiencia se inspira en proyectos similares apoyados por el PNUD en Guatemala, donde se identificaron buenas prácticas para prevenir que los plásticos lleguen a ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, promover soluciones de economía circular.
Por qué es vital limpiar los ríos
Los ríos son las principales “autopistas” que transportan desechos terrestres hacia los océanos. Detener la contaminación en origen protege la biodiversidad y previene daños irreversibles.
- Protección de los océanos: los ríos transportan hasta el 80% de la basura plástica que llega al mar.
- Conservación de fauna: los animales confunden plásticos con alimento o quedan atrapados en ellos.
- Salud humana: los microplásticos contaminan agua potable y entran en la cadena alimentaria.
- Prevención de desastres: residuos acumulados obstruyen cauces y aumentan el riesgo de inundaciones.
- Impacto económico: la contaminación reduce el valor recreativo y afecta pesca, turismo y agricultura.
La barda flotante del río Virilla es más que una innovación tecnológica: es un símbolo de cómo Costa Rica enfrenta la crisis plástica con soluciones basadas en la naturaleza y la economía circular.
Proteger los ríos significa proteger los océanos, la salud pública y la imagen de un país que apuesta por el turismo sostenible y la resiliencia ambiental.



