Una intensa ola de calor está golpeando a Estados Unidos, afectando a decenas de millones de personas. Más de 120 millones de residentes podrían verse amenazados por este fenómeno climático extremo, que trae consigo temperaturas abrasadoras y altos niveles de humedad.
Ola de calor en Estados Unidos: una amenaza creciente
La situación es especialmente crítica desde el centro del país hasta la costa atlántica. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las temperaturas están superando con creces los 37,7 ºC en las Grandes Llanuras y los 32 ºC en el Medio Oeste.
El desplazamiento del calor hacia el noreste durante los próximos días ha puesto en alerta a las autoridades, que temen por los riesgos a la salud pública, sobre todo para las personas vulnerables y aquellas sin acceso a sistemas de refrigeración.
Además, la infraestructura eléctrica está bajo presión debido a la alta demanda de energía por el uso de aire acondicionado, lo que podría ocasionar cortes de energía en diversas áreas.
Las condiciones extremas ya han resultado en alrededor de 30 muertes relacionadas con el calor, siendo Nueva Jersey el estado más afectado, con 25 víctimas fatales.
El Servicio Meteorológico Nacional también ha emitido advertencias por lluvias intensas e inundaciones repentinas en Texas, reflejando la variabilidad climática extrema de este verano.
La combinación de estos fenómenos plantea desafíos significativos para las autoridades en la gestión de emergencias, y se insta a la población a mantenerse informada y tomar medidas preventivas.
Finalmente, las autoridades enfatizan la importancia de la hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol y refugiarse en espacios climatizados durante las horas de mayor calor.
Estos eventos climáticos severos subrayan la urgencia de abordar el cambio climático y su impacto devastador en la vida diaria de millones de estadounidenses.



