La provincia de Misiones ha reforzado su estrategia de contingencia debido a la inminente llegada del fenómeno El Niño. Este esfuerzo se centra en la cuenca del Río Uruguay, una región históricamente vulnerable a inundaciones. Enrique Parra, subsecretario de Prevención Civil, subrayó la importancia del monitoreo constante de las condiciones hidrológicas para brindar alertas tempranas.
El Niño y su impacto en la cuenca del Río Uruguay
Las localidades a lo largo de la cuenca del Río Uruguay están siendo priorizadas en las medidas preventivas, recordando episodios de fuertes crecidas en el pasado.
El plan incluye la preparación de escuelas como centros de evacuación, equipadas con los servicios esenciales para alojar temporalmente a las familias afectadas. Según Parra, «el objetivo es tener todo organizado antes de que ocurra una emergencia».
Los pronósticos climáticos sugieren que las precipitaciones podrían aumentar significativamente, hasta duplicar o triplicar los niveles normales en los próximos meses. Esto hace que el Río Uruguay sea un foco crucial de atención para los organismos provinciales, debido al aumento rápido de sus caudales ocasionado por las lluvias tanto en el sur de Brasil como en el noreste de Argentina.
Además, el plan contempla una logística para asegurar la disponibilidad de colchones, alimentos, agua potable, kits de higiene y servicios médicos en las instalaciones designadas como centros de evacuación.
El compromiso de Misiones es claro: prepararse de manera eficaz para mitigar los efectos adversos de El Niño en su territorio, protegiendo así la seguridad de sus habitantes frente a las amenazas climáticas.



