Las inundaciones en Corrientes alcanzaron niveles críticos tras el registro de 495,4 milímetros de lluvia en apenas una semana.
Debido a esto, más de 400 vecinos debieron ser evacuados mientras el agua desbordó barrios enteros y colapsó los sistemas de infraestructura.
Así, la provincia enfrenta una emergencia hídrica sin precedentes en este diciembre atípico.
Es que las precipitaciones acumuladas superaron ampliamente los promedios históricos, generando inundaciones severas en Corrientes.
Según informó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la ciudad de Corrientes registró el valor más alto de precipitaciones a nivel provincial, con 495,4 milímetros.
Otras localidades también reportaron cifras alarmantes: El Sombrero acumuló 327 milímetros, Mercedes superó los 214, Santo Tomé alcanzó 152 y Bella Vista registró 118 milímetros.
En Mercedes, el observatorio del INTA relevó que diciembre acumuló 286 milímetros en solo ocho días lluviosos, frente a un promedio mensual de 149.

Inundaciones en Corrientes: colapsaron los servicios
La intensidad de las lluvias provocó el colapso inmediato de los sistemas de desagüe.
Según fuentes de Defensa Civil consultadas por Noticias Argentinas, la caída de hasta 300 milímetros en pocas horas generó anegamientos generalizados.
Los cortes en el suministro eléctrico y las interrupciones en el transporte dificultaron el acceso a barrios y el traslado de vecinos.
Efectivos de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina se desplegaron para monitorear la crecida de los ríos Uruguay y Paraná.
Los evacuados recibieron refugio en gimnasios municipales y escuelas habilitadas como centros de asistencia.
Defensa Civil, Bomberos y la Policía provincial coordinaron la distribución de víveres y materiales. Las tareas incluyeron el refuerzo de la seguridad ciudadana y vial en zonas críticas.
El impacto de las inundaciones en la vida cotidiana
Las calles inundadas transformaron la rutina de miles de habitantes. «Somos prisioneros del temporal», relataron vecinos de Marcelo T. de Alvear, entre Liniers y Remedios de Escalada, según testimonios recogidos por el medio Norte Corrientes.
Los comercios, por su parte, operan con persianas a medias mientras los trabajadores sorteaban veredas convertidas en orillas.

Además, las calles se transformaron en zanjones que obligaron a desvíos improvisados.
La acumulación de basura arrastrada por la corriente y las bocas de tormenta saturadas agravaron el escenario de inundaciones en Corrientes.
Cada bolsa de residuos atascada en una reja aceleró el anegamiento y frenó el descenso del agua. Las dificultades para llegar al trabajo o cruzar una calle se multiplicaron en minutos.
Los reclamos de los vecinos y el pronóstico
Los vecinos focalizaron sus reclamos en la necesidad de limpieza sostenida y obras de infraestructura. La falta de mantenimiento volvió problemático cualquier chaparrón.
La insuficiencia de obras de drenaje convirtió la situación en una rutina para las zonas más afectadas.
El área de Meteorología del INTA prevé que las precipitaciones más intensas se extendiendan hasta este martes 30 de diciembre.
Luego, se esperan lluvias dispersas para el miércoles 31 y un posible regreso de las precipitaciones el 1° de enero, aunque con menor intensidad.
Las autoridades mantuvieron la vigilancia sobre los mapas pluviométricos y la actualización del pronóstico oficial.
El número de evacuados superó los 400 y los operativos continuaron para trasladar a los vecinos afectados y entregar suministros esenciales.



