La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires ordenó la suspensión del uso de agroquímicos en los municipios de Tandil y Rauch.
La medida cautelar responde al reclamo de vecinos de la Cuenca del Chapaleoufú, preocupados por las aplicaciones cerca de viviendas y escuelas.
El máximo tribunal bonaerense aceptó el dictamen del Procurador General, Julio Conte Grand, quien recomendó suspender las ordenanzas municipales que regulan las fumigaciones.
La decisión afecta a las aplicaciones realizadas a distancias consideradas insuficientes por los denunciantes.

El alcance de la medida judicial contra los agroquímicos
La suspensión precautoria alcanza a parte de las ordenanzas que establecen distancias mínimas para las aplicaciones de agroquímicos.
Estas normas regulan las fumigaciones cerca de viviendas, escuelas y cursos de agua en ambos distritos.
Además, el secretario de la Corte, Juan José Martiarena, exigió a los intendentes Miguel Ángel Lunghi (Tandil) y Maximiliano Suescun (Rauch) que eleven los antecedentes.
Ahora, estos tienen un plazo perentorio de diez días para presentar la documentación que originó las respectivas ordenanzas.
Tras ello, el tribunal deberá analizar estos antecedentes antes de dictar un fallo definitivo sobre el caso.
Las distancias para fumigar en debate
En Tandil rige una normativa aprobada en 2021 que estableció zonas de exclusión y amortiguamiento específicas. Las distancias se fijaron en:
- 60 metros de zona de exclusión
- 800 metros de zona de amortiguamiento
- 150 metros de exclusión para establecimientos educativos rurales
- 500 metros de amortiguamiento para escuelas

La ordenanza también obligó a instalar barreras forestales, acordar horarios de aplicación con las instituciones y fumigar con las escuelas vacías.
Sin embargo, los vecinos que integran la ONG «Defensores Ambientales de la Cuenca del Chapaleofú» exigen distancias mayores.
En particular, reclaman 1095 metros para aplicaciones terrestres y 2000 metros para las aéreas, similar a lo dispuesto en Pergamino.
Frente a esto, el dictamen del Procurador reconoció la legitimidad del reclamo de los pobladores.
Además de Tandil y Rauch, la demanda incluye a las localidades tandilenses de Gardey y Vela.
El impacto en la producción agrícola
Contra el apoyo social, la Sociedad Rural advirtió sobre las consecuencias económicas de la medida, mientras que los productores rurales consideran exageradas las distancias reclamadas por los vecinos.
Según la entidad, miles de hectáreas agrícolas de Tandil quedarían sin posibilidad de ser sembradas de modos convencionales.
Es que, actualmente, estos sistemas productivos utilizan fitosanitarios para combatir plagas, malezas y enfermedades en los cultivos.
Por lo pronto, la suspensión busca proteger la salud de la población mientras se resuelve el conflicto.
Ahora, la Corte deberá evaluar los estudios técnicos y antecedentes presentados por ambos municipios.
La decisión final determinará las distancias definitivas para la aplicación de agroquímicos en la región.



