En un contexto marcado por el hiperconsumo, distintas iniciativas comienzan a proponer respuestas concretas al problema de los residuos. En esa línea, la Cooperativa Reciclando Conciencia presentó en el partido de Pinamar dos relojes urbanos fabricados íntegramente con materiales reciclados.
La acción se desarrolló junto a Casio G-Shock y busca unir diseño, innovación y conciencia ambiental. Así, la propuesta se inscribe en un modelo de triple impacto que integra dimensiones sociales, ambientales y económicas.
De este modo, el espacio público se convierte en una plataforma visible para reflexionar sobre consumo y sustentabilidad.
Del residuo al recurso urbano
Cada uno de los relojes fue construido a partir de 9.000 botellas plásticas recuperadas. Ese material fue transformado en madera plástica, una alternativa resistente y duradera que amplía los usos posibles del plástico reciclado.
Lejos de ser una pieza simbólica, el resultado demuestra que los residuos pueden reinsertarse en circuitos productivos con valor agregado. Además, refuerza la idea de economía circular aplicada a la vida cotidiana. Así, el plástico descartado deja de ser un problema para convertirse en parte del entorno urbano.

Tecnología integrada con conciencia ambiental
Los relojes no cumplen solo una función estética. Funcionan correctamente, indican la hora y aportan datos de temperatura y humedad, integrando tecnología con precisión.
Este cruce entre utilidad y mensaje ambiental potencia su impacto. Al estar en funcionamiento, las piezas se incorporan a la rutina diaria de quienes circulan por la zona. De esta manera, la sustentabilidad se vuelve visible y concreta, sin quedar relegada a discursos abstractos.
Ubicación estratégica en espacios públicos
Según se informó, uno de los relojes se encuentra en Boyero y Castaño, en Cariló. El segundo fue instalado en Avenida del Mar y Trirremes, en Pinamar.
Ambos puntos fueron pensados como lugares de alto tránsito, donde vecinos y turistas interactúan de forma espontánea. Así, las estructuras funcionan como puntos de encuentro y reflexión. El paisaje urbano suma, de este modo, elementos que invitan a repensar la relación con el ambiente.

Diseño, arte y conciencia ambiental
Desde el punto de vista ecológico, la iniciativa reduce residuos plásticos y promueve su reutilización a largo plazo. Además, sensibiliza sobre la magnitud del descarte cotidiano.
En el plano social, visibiliza el trabajo local y cooperativo, fortaleciendo la inclusión y el empleo vinculado al reciclaje. La experiencia demuestra capacidad productiva y organización comunitaria.
En términos económicos, confirma que el reciclado puede generar productos útiles, escalables y sostenibles, integrando innovación con desarrollo local.
Una alianza con mensaje permanente
El proyecto refuerza el compromiso de Reciclando Conciencia con la sustentabilidad y consolida una alianza con Casio G-Shock basada en valores compartidos como resistencia, durabilidad e innovación.
Ese mensaje se mantiene activo en el espacio público, sin necesidad de campañas efímeras. Además, la iniciativa suma participación ciudadana mediante un concurso abierto.
Así, los relojes reciclados no solo miden el tiempo, sino que marcan una nueva forma de pensar el consumo y el ambiente.



