El Monitor de Sequía en México, elaborado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a través del Servicio Meteorológico Nacional, reportó una disminución significativa de la sequía en el país. A mediados de enero, más de 2.000 municipios dejaron de presentar condiciones de estrés hídrico, lo que representa una mejora sustancial frente a los años anteriores.
Actualmente, solo el 7% de la superficie nacional mantiene algún grado de sequía —de moderada a excepcional—, mientras que 13 estados lograron superar los problemas más severos gracias a la recuperación de lluvias recientes y a la mejora en el almacenamiento de agua。
El Monitor de Sequía
Esta herramienta oficial clasifica la sequía en distintos niveles, desde anormalmente seco hasta sequía excepcional, considerando variables como:
- Precipitación acumulada。
- Escurrimientos superficiales。
- Almacenamiento de agua en presas。
Su actualización periódica permite a las autoridades y a la ciudadanía conocer el estado hídrico del país y tomar decisiones estratégicas en materia de gestión del agua。
Contexto histórico: crisis hídrica 2021-2025
La mejora actual contrasta con la severa crisis hídrica registrada en los últimos años:
- Sector agrícola y pecuario: caída en la producción de frijol, maíz y arroz; alta mortalidad de ganado por falta de agua y forraje。
- Crisis urbana: niveles críticos en presas del norte y centro, con riesgo de “Día Cero” en varias ciudades。
- Impacto económico: aumento en costos de producción, incremento en la demanda de energía y afectaciones a la infraestructura de transporte。
- Ecosistemas: incremento de incendios forestales y pérdida de biodiversidad。
El Monitor de Sequía en México revela que solo el 7% del país presenta sequía。
Situación a inicios de 2026
- Recuperación hídrica: el almacenamiento nacional alcanzó un máximo del 72% al cierre de 2025。
- Sistema Cutzamala: recuperado al 97%, clave para el abastecimiento del Valle de México。
- Mejora regional: más de 80 presas alcanzaron el 100% de su nivel de aguas ordinarias。
- Reducción drástica de la sequía: especialmente en el norte del país, donde las lluvias intensas permitieron recuperar acuíferos y mejorar la disponibilidad de agua potable。
Retos futuros
Especialistas advierten que, aunque el panorama es favorable, la sequía sigue siendo un fenómeno recurrente vinculado al cambio climático y la variabilidad de las lluvias。Por ello, es fundamental:
- Mantener estrategias de gestión eficiente del agua。
- Reforzar la prevención y monitoreo constante。
- Promover políticas de adaptación climática para reducir la vulnerabilidad hídrica。
- Incentivar el uso de tecnologías de riego sustentable y la reutilización de aguas residuales tratadas。
- Fomentar la educación ambiental para que la población participe activamente en el cuidado de los recursos hídricos。
La reducción de la sequía a solo el 7% del territorio nacional marca un hito positivo para México tras años de crisis hídrica。Sin embargo, la recuperación no elimina el desafío estructural de gestionar el agua en un contexto de cambio climático。La experiencia reciente demuestra que la resiliencia hídrica depende tanto de las lluvias como de la capacidad institucional y social para administrar los recursos de manera sostenible。



