El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “preocupación” por la crisis energética en Cuba, agravada en las últimas semanas por la escasez de combustible. Según su portavoz, Stéphane Dujarric, las necesidades de petróleo “continúan sin satisfacerse”, afectando tanto a los servicios básicos como a la actividad económica.
La ONU recordó que la Asamblea General ha pedido reiteradamente el fin del embargo impuesto por Estados Unidos, al considerar que tiene efectos negativos en el desarrollo económico y en las condiciones de vida de la población cubana.
Crisis energética y sanitaria
Desde mediados de 2024, Cuba atraviesa una profunda crisis energética, intensificada en enero de 2026 por el bloqueo de petróleo venezolano hacia la isla ordenado por el presidente estadounidense Donald Trump.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advirtió que la escasez de combustible está poniendo en riesgo servicios esenciales:
- Hospitales: limitaciones en unidades de cuidados intensivos y urgencias.
- Producción de medicamentos y vacunas: comprometida por la falta de refrigeración constante.
- Agua potable: más del 80% de los equipos de bombeo dependen de electricidad, lo que restringe el acceso y afecta saneamiento e higiene.

Impacto social
La crisis energética también afecta al sistema de racionamiento y distribución de la canasta básica regulada. Los sectores más vulnerables, como programas de alimentación escolar, centros de atención para embarazadas y residencias de ancianos, son los más golpeados por el desabastecimiento.
La ONU subrayó que el acceso a bienes y servicios esenciales —alimentos, agua, medicamentos, combustible y electricidad— es fundamental para garantizar el derecho a la vida y otros derechos humanos básicos.
Llamado a la comunidad internacional
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reiteró su llamado a todos los Estados para que revisen y levanten las medidas unilaterales que afectan de manera amplia e indiscriminada a la población. “Los objetivos políticos no pueden justificar acciones que vulneren los derechos humanos”, afirmó.
Déficit energético crítico
La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que, para la jornada del lunes, la capacidad de generación era de 1.457 MW frente a una demanda máxima de 3.180 MW, lo que generó un déficit de 1.723 MW. Esto obligó a aplicar desconexiones programadas para evitar apagones desordenados.
Los prolongados cortes eléctricos han paralizado sectores productivos, afectado servicios básicos y aumentado el malestar social en un país que ya enfrenta serias dificultades económicas.
La crisis energética en Cuba refleja la combinación de factores internos y externos: embargo prolongado, fenómenos meteorológicos extremos y restricciones en el acceso a petróleo. La ONU insiste en que la solución pasa por el diálogo internacional, el levantamiento de sanciones y el fortalecimiento de la cooperación humanitaria para garantizar los derechos fundamentales de la población.



