Aunque millones de personas en Estados Unidos han enfrentado un invierno largo y severo, con ventiscas históricas y acumulaciones récord de nieve, un informe de Climate Central revela que la temporada fría se está acortando en el 80 % de las grandes ciudades analizadas.
En 195 ciudades, los inviernos son hoy nueve días más cortos que entre 1970 y 1997. El estudio definió el invierno como los 90 días consecutivos más fríos del año y comparó los períodos 1970-1997 y 1998-2025. El resultado: las temperaturas invernales llegan más tarde y terminan antes.
Regiones más afectadas
Las ciudades del sureste, noreste, medio oeste superior y sur de Estados Unidos han experimentado la mayor reducción en días de invierno. En Alaska, Juneau y Anchorage registraron las disminuciones más drásticas: 62 y 49 días menos, respectivamente.
Paradójicamente, el acortamiento de los inviernos coincide con tormentas más violentas. La reciente ventisca nor’easter dejó más de 91 cm de nieve en Rhode Island, superando la histórica tormenta de 1978. Según el profesor Mathew Barlow (Universidad de Massachusetts Lowell), un invierno más corto no significa ausencia de invierno, sino mayor intensidad de precipitaciones a medida que el clima se calienta.

Factores climáticos de la temporada 2025-2026
Las tormentas extremas se explican por una combinación de fenómenos:
- La Niña: favoreció condiciones más frías en el norte y noroeste del Pacífico.
- Vórtice polar: permitió que aire ártico alcanzara estados poco habituados, como Texas y Luisiana.
- Ciclones bomba: la rápida caída de presión generó tormentas intensas en los Grandes Lagos y el noreste.
- Humedad del Golfo y el Pacífico: el aire cálido y húmedo intensificó nevadas y lluvias heladas.
- Cambio climático: tendencia a sistemas invernales más frecuentes e intensos.
Consecuencias humanas y ambientales
El impacto ha sido histórico, afectando a más de 230 millones de personas:
- Pérdidas humanas: decenas de muertes por hipotermia, accidentes y esfuerzos físicos. El sistema “Fern” dejó más de 132 víctimas estimadas.
- Transporte paralizado: más de 7,000 vuelos cancelados en un solo evento y cierres masivos de autopistas.
- Infraestructura colapsada: apagones dejaron a millones sin electricidad ni calefacción.
- Impacto económico: pérdidas millonarias por logística interrumpida, remoción de nieve y suspensión de actividades.
- Efectos ambientales: riesgo de avalanchas y posteriores inundaciones por deshielo.
Dimensión política
En medio de estos impactos, la EPA revocó el hallazgo de peligro que permitía regular la contaminación que provoca el calentamiento climático. Desde 2009, esta política había limitado emisiones de vehículos y centrales eléctricas. Más de una docena de organizaciones demandaron a la agencia por esta decisión.
Los inviernos en Estados Unidos se acortan, pero las tormentas se intensifican. Este doble fenómeno refleja cómo el cambio climático altera patrones tradicionales y genera riesgos crecientes para la salud, la economía y el ambiente. La evidencia científica subraya la necesidad de políticas sólidas de mitigación y adaptación para enfrentar un futuro donde los inviernos serán menos largos, pero más peligrosos.



