El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado la importancia crítica de gestionar adecuadamente los suelos agrícolas para asegurar el futuro del campo y mantener la productividad de las explotaciones en España.
Durante el IV Congreso Ibérico de Fincas Rústicas, Planas enfatizó que los terrenos agrícolas deben considerarse un «activo vivo» que precisa de una gestión basada en ciencia, tecnología y sostenibilidad.
Planas subrayó el papel vital del suelo rústico, ya que el 95% de los alimentos depende de la calidad y fertilidad del suelo. Por ello, es esencial proteger este recurso contra factores como la degradación y el uso inadecuado.
También hizo hincapié en la capacidad del suelo para absorber dióxido de carbono, lo cual ha despertado el interés tanto de profesionales agroalimentarios como de inversores.
El ministro alertó sobre la infrautilización de tierras, lo cual representa un riesgo para incendios forestales y la proliferación de plagas.
Suelos agrícolas
En el evento, Planas destacó que hasta un 41% del suelo rústico enfrenta problemas de degradación, y recalcó la importancia de recuperar tierras abandonadas.
Expresó confianza en el sector agrario español, calificándolo como una potencia mundial, y reafirmó la necesidad de adoptar medidas responsables para avanzar.
Planas recordó el anuncio del presidente Pedro Sánchez sobre la plataforma Tierra Joven, que busca atraer a los jóvenes al campo.
El ministro también abordó la oportunidad que tiene el sector agroalimentario español para expandir sus exportaciones, especialmente ante el contexto geopolítico actual.
Planas señaló la importancia de la innovación tecnológica, la PAC y el «triángulo mágico» del desarrollo agrario: jóvenes y mujeres en el campo, modernización del regadío y digitalización.
Para concluir, Planas reafirmó su confianza en el potencial del campo español para seguir siendo un referente global si se apuesta por una gestión responsable y la innovación en la agricultura.



