El Parque Nacional Los Alerces atraviesa una etapa clave en su proceso de recuperación luego de los incendios forestales que afectaron distintos sectores de la región cordillerana.
Las tareas actuales se desarrollan bajo la coordinación de un comando unificado integrado por la Agencia Federal de Emergencias, la Administración de Parques Nacionales y el Gobierno de Chubut.
En esta nueva fase operativa se reorganizaron las bases de trabajo para optimizar la vigilancia y la restauración ambiental. Como resultado, el esquema logístico se centralizó en la base del ICE ubicada en Villa Futalaufquen.
Este cambio se produjo tras el repliegue de las unidades que operaban en Lago Verde y Río Grande. El objetivo es consolidar una estrategia de monitoreo que permita prevenir nuevos focos de incendio y avanzar en la recuperación del ecosistema.

Vigilancia tecnológica para prevenir nuevos incendios
Aunque las actividades del parque comenzaron a normalizarse, las tareas de vigilancia continúan activas. Los equipos técnicos realizan relevamientos aéreos diarios con aeronaves de observación.
Además, se utilizan drones para examinar con mayor precisión las zonas que resultaron afectadas por el fuego. Estas herramientas permiten detectar rápidamente posibles puntos calientes o focos residuales.
De este modo se busca evitar la reactivación de incendios en áreas sensibles del bosque andino patagónico. La combinación de tecnología y monitoreo constante se volvió una estrategia clave para proteger el ecosistema del parque.
Patrimonio cultural bajo el agua en el Lago Rivadavia
En paralelo a las tareas de control ambiental, el parque también abrió espacio a proyectos científicos vinculados con el patrimonio regional. Uno de ellos se desarrolla en la costa del Lago Rivadavia, donde se realizó un relevamiento subacuático.
La expedición fue impulsada por el proyecto de Documentación y Evaluación de Sitios de Patrimonio Cultural Subacuático. El trabajo es llevado adelante por investigadores del Instituto de Diversidad y Evolución Austral junto con especialistas de la Administración de Parques Nacionales.
Durante la exploración se identificaron dos embarcaciones hundidas que forman parte de la historia local. Una de ellas fue utilizada décadas atrás por la familia Burgos para cruzar el lago, lo que le otorga un valor simbólico para la región.
La investigación contó además con apoyo logístico de operadores turísticos y asesoramiento del Centro Nacional Patagónico.

La situación ambiental del parque tras los incendios
Los incendios forestales que afectaron la región dejaron impactos significativos en los ecosistemas del parque. El fuego dañó áreas de bosque andino donde predominan especies nativas y hábitats fundamentales para la fauna local.
Entre los ambientes más sensibles se encuentran los bosques que albergan ejemplares de alerce patagónico, una especie emblemática de la Patagonia. La recuperación de estos ecosistemas puede demandar décadas debido al crecimiento extremadamente lento de estos árboles.
Además, los incendios alteran la estructura del suelo, la disponibilidad de nutrientes y el equilibrio de los cursos de agua. Por esa razón, el monitoreo científico y la restauración ambiental se vuelven esenciales para evaluar la evolución del bosque.
La protección de estas áreas también resulta clave para conservar la biodiversidad y los paisajes naturales que caracterizan al parque.
Recomendaciones para visitantes y residentes
Mientras avanza el proceso de recuperación, las autoridades reforzaron las recomendaciones para quienes visitan el parque. Una de las principales medidas es respetar el límite de velocidad de 40 kilómetros por hora en los caminos internos del área protegida.
Además, los vehículos oficiales que participan en tareas logísticas y de monitoreo tienen prioridad de circulación.
Las autoridades también solicitaron a residentes y turistas mantenerse informados a través de los canales oficiales del parque. Estas indicaciones buscan reducir riesgos y facilitar las tareas de conservación ambiental.
De esta manera, la recuperación del Parque Nacional Los Alerces avanza entre monitoreo científico, control territorial y proyectos de investigación que ayudan a reconstruir la historia y la biodiversidad de uno de los ecosistemas más valiosos de la Patagonia.



