Tras las precipitaciones registradas en la zona afectada por el incendio, el Parque Nacional Los Alerces avanza hacia la normalización. Las tareas se concentran en la Ruta 71 y en accesos turísticos.
Aunque el fuego no puede declararse contenido, la acumulación de lluvias fortaleció el combate. En consecuencia, se ajustaron estrategias y recursos en sectores críticos.
Desde este sábado 14 de febrero se habilitará el tramo entre Portada Norte y Portada Centro. Sin embargo, se recomienda circular a 40 km/h y no detenerse en miradores.
La reapertura marca el inicio de “Proyección Alerces 2026”. La iniciativa busca una recuperación integral del Sitio del Patrimonio Mundial.

Operativo conjunto y restauración ambiental
Más de 130 personas trabajan en las zonas Norte y Centro del Parque. El operativo articula a la Administración de Parques Nacionales y la Agencia Federal de Emergencias.
Además, interviene el Gobierno de la Provincia del Chubut con más de 100 agentes. Así, se coordinan recursos y jurisdicciones ante una emergencia compleja.
Las lluvias beneficiaron especialmente al Alerzal Milenario. Este sector comenzó a recuperar niveles de humedad tras semanas críticas. Allí se encuentra el Alerce Abuelo, ejemplar de más de 2.600 años. Forma parte de la Selva Valdiviana, ecosistema de alta humedad.
El Parque protege la mayor superficie argentina de este ambiente. En sus bosques conviven caña coligüe, arrayán, coihue y alerces longevos.
Un Sitio del Patrimonio Mundial en proceso de resiliencia
El área fue distinguida por la UNESCO como Patrimonio Mundial. Esa categoría refuerza la responsabilidad de su conservación.
El incendio afectó sectores sensibles, aunque la resiliencia natural es notable. Por ello, la nueva etapa apunta a restauración ecológica y planificación.
La propuesta convoca a pobladores, prestadores turísticos y comunidades vecinas. Asimismo, promueve una gestión articulada con la provincia.
La recuperación no solo implica apagar el fuego. También exige restaurar hábitats y fortalecer prevención futura.

¿Cómo combinar turismo y cuidado ambiental?
La reapertura turística demanda criterios de sustentabilidad estrictos. El tránsito controlado y la información clara son medidas iniciales.
Además, se requiere limitar accesos en áreas en restauración. Así se evita compactación del suelo y disturbios en fauna. Los prestadores pueden adoptar prácticas de bajo impacto. Por ejemplo, gestión responsable de residuos y uso eficiente del agua.
Asimismo, la educación ambiental del visitante es clave. Comprender la fragilidad del ecosistema fomenta conductas responsables. El turismo bien gestionado puede financiar conservación. En consecuencia, se convierte en aliado de la restauración.
Proyección Alerces 2026 busca ese equilibrio. La resiliencia milenaria del bosque inspira una recuperación basada en cooperación y respeto ambiental.



