Pérdidas significativas para Honda se anticipan tras la decisión de cancelar tres modelos de vehículos eléctricos que estaban en desarrollo para el mercado norteamericano.
Los informes sugieren que las pérdidas podrían ascender a 690.000 millones de yenes (aproximadamente 3.800 millones de euros).
El fabricante japonés se ha visto obligado a reevaluar su estrategia de electrificación, impulsado por un cambio en el entorno empresarial y una disminución notable en la demanda de vehículos eléctricos en los Estados Unidos.
Este giro estratégico es parte de un análisis más amplio ante la reducción en el interés por los coches eléctricos, especialmente en el mercado estadounidense.
Honda estima que el impacto financiero total podría alcanzar los 2,5 billones de yenes (unos 15.700 millones de dólares), considerando los costos de reestructuración y las inversiones previamente realizadas.
Con este cambio de rumbo, Honda ha decidido dar preferencia a los vehículos híbridos, cancelando la producción de tres modelos eléctricos planificados para Estados Unidos.
La compañía subraya que esta decisión responde a las variantes del mercado y a la necesidad de ajustar los recursos.
En su última declaración, Honda informó que espera registrar pérdidas netas de hasta 690.000 millones de yenes en el ejercicio fiscal que concluye en marzo.
Esta sería la primera ocasión en que la empresa, fundada en Tokio, reporta pérdidas netas desde que comenzó a cotizar en la Bolsa.
El presidente de Honda, Toshihiro Mibe, junto con el vicepresidente, Noriya Kaihara, han optado por reducir su salario mensual en un 30% durante los últimos meses del año fiscal en curso, como medida para enfrentar la situación financiera.
Proyecciones de los modelos eléctricos
Las nuevas proyecciones de la empresa anticipan pérdidas netas de entre 420.000 y 690.000 millones de yenes, lo que podría significar un total de 2,5 billones de yenes en pérdidas si se considera la reevaluación de su estrategia de vehículos eléctricos.
Los modelos cancelados, entre ellos el Honda 0 SUV, el Honda 0 Saloon y el Acura RSX, iban a ser producidos en la planta de Ohio, EE. UU. Sin embargo, la baja demanda de estos vehículos ha llevado a la empresa a reconsiderar sus planes.
Para mejorar sus resultados financieros, Honda ha analizado múltiples opciones, decantándose finalmente por la cancelación de estos modelos eléctricos.
La firma también planea fortalecer su foco en los híbridos y replantear la asignación de recursos, en respuesta a la ralentización del mercado eléctrico en Estados Unidos. La compañía anunció que proporcionará más detalles en una rueda de prensa programada para mayo.
En resumen, las pérdidas proyectadas por Honda reflejan los retos actuales en la transición hacia una movilidad más sostenible, donde la innovación debe equilibrarse cuidadosamente con la demanda y la rentabilidad empresarial.



