Reapertura de perforaciones petroleras en el Golfo de México amenaza la biodiversidad, tras la activación de un comité federal que podría debilitar las normativas ambientales vigentes.
La administración de Trump ha dado luz verde a nuevas perforaciones de petróleo en el Golfo de México, generando preocupación por el posible impacto en especies protegidas.
El llamado ‘God Squad’, un comité con la capacidad de aprobar proyectos que podrían desafiar las leyes de protección ambiental, ha sido activado.
Este comité, oficialmente conocido como el Comité de Especies en Peligro de Extinción, no se utilizaba desde hace más de tres décadas.
Aunque es un recurso legal, su uso es raro y controvertido porque podría permitir que proyectos económicos importantes pasen por encima de la Ley de Especies en Peligro.
Las organizaciones de conservación, como Oceana y Greenpeace, han expresado su alarma, afirmando que esta acción podría debilitar significativamente las protecciones ambientales dentro de Estados Unidos.
Amenaza a la ballena rice
El impacto en la biodiversidad es una preocupación clave. La ballena de Rice, de la cual solo quedan alrededor de 50 ejemplares en el mundo, podría verse severamente afectada por estas nuevas actividades extractivas.
Los defensores del medio ambiente argumentan que esta decisión otorga a la industria de los combustibles fósiles un permiso sin precedentes para operar, priorizando ganancias económicas sobre la preservación de ecosistemas vitales para el planeta.
Los expertos advierten que permitir estas excepciones contraviene principios fundamentales de la legislación ambiental, que prohíben actividades que podrían amenazar la existencia de especies.
Este movimiento, que coincide con esfuerzos internacionales para proteger los océanos y detener la pérdida de biodiversidad, podría establecer un precedente preocupante para futuras decisiones políticas.
Las ONG han solicitado urgentemente la suspensión del comité, alegando falta de transparencia en el proceso y advirtiendo sobre las implicaciones globales de esta medida.
En un momento de presión internacional para la transición hacia energías limpias, esta decisión representa un posible cambio en la dirección de la política ambiental de Estados Unidos, con efectos que podrían sentirse a nivel global.



