El norte de Japón fue sacudido por un sismo de magnitud 7,4, lo que provocó que la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitiera una alerta de tsunami con olas estimadas de hasta tres metros.
El evento se registró frente a la costa de la prefectura de Iwate, donde ya se reportó una subida del nivel del mar de 80 centímetros en el puerto de Kuji.
Ante la situación, las autoridades han ordenado la evacuación inmediata de las zonas costeras y ribereñas, instando a la población a trasladarse a terrenos elevados.
El gobierno, encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi, ha conformado un comité de crisis para monitorear los daños y coordinar la respuesta nacional, aunque por el momento no se han reportado víctimas fatales ni heridos de gravedad.
Alerta por posible megaterremoto
Más allá del sismo actual, la JMA ha emitido una alerta por riesgo de megaterremoto, recomendando a los residentes de siete prefecturas estar preparados ante posibles réplicas o nuevos movimientos telúricos de gran escala en las fosas oceánicas del Pacífico.
Esta advertencia abarca un total de 182 ciudades y pueblos, manteniendo a la nación en máxima alerta preventiva.
Contexto sísmico en Japón
Ubicado en el Anillo de Fuego del Pacífico, Japón es una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo, registrando cerca de 1.500 temblores anuales.
El temor actual se ve potenciado por la memoria colectiva del terremoto y tsunami de 2011, que dejó un saldo devastador de más de 18.500 muertos y provocó la crisis nuclear en Fukushima.
Las autoridades insisten en que la población debe permanecer en zonas seguras y no retornar a las áreas evacuadas hasta que se levante oficialmente la alerta, advirtiendo que el fenómeno es persistente y las olas podrían azotar la costa de manera repetida.



