En Tokio, más de un centenar de ciudadanos se reunieron para recordar el quinceavo aniversario del incidente de Fukushima, una tragedia que resultó del colapso de la planta nuclear debido a un terremoto seguido de un tsunami.
Durante la manifestación, los participantes expresaron su rechazo a la energía nuclear y a las armas atómicas.
La protesta tuvo lugar frente a la sede de la Tokyo Electric Power Company (TEPCO), operadora de la central Fukushima Daiichi, dañada el 11 de marzo de 2011. Este miércoles marca el quinceavo aniversario de un evento que dejó un legado de devastación y pérdida de vidas.
A las 18:30 hora local (09:30 GMT), los manifestantes se congregaron portando pancartas con mensajes como «Protejamos a nuestros hijos y futuros» y «No a las armas nucleares».
Aniversario de Fukushima
Culparon a TEPCO por el accidente ocurrido tras el sismo y el tsunami en el norte de Japón, que provocaron más de 20,000 muertes y desapariciones.
Una de las manifestantes, una mujer de alrededor de 50 años que prefirió el anonimato, expresó su indignación hacia la compañía eléctrica, la cual considera responsable del desastre.
Ella misma asiste anualmente a la protesta, oponiéndose firmemente a la reactivación de la planta de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo en términos de capacidad, gestionada por TEPCO. La reactivación planificada para enero fue retrasada debido a problemas técnicos.
Otra ciudadana, de unos 70 años y de apellido Sato, comentó que reiniciar las operaciones en Kashiwazaki-Kariwa, situada en la prefectura de Niigata, conlleva graves riesgos. Declaró su convicción de que Japón puede prescindir de la energía nuclear.
La central de Kashiwazaki-Kariwa, con una capacidad superior a 8,000 MW, es crucial para la política energética de TEPCO, alineándose con los objetivos del gobierno japonés, liderado por Sanae Takaichi, para reducir emisiones a través del impulso a la energía nuclear.
Durante una ceremonia solemne en Fukushima, Takaichi destacó los avances en la rehabilitación de las áreas afectadas.
A pesar de los esfuerzos, el impacto del accidente nuclear sigue presente en la región, mientras Japón recuerda a las más de 20,000 víctimas del sismo y tsunami de hace quince años.
En numerosas localidades costeras, se llevaron a cabo ceremonias para honrar a los fallecidos en el tsunami provocado por uno de los terremotos más fuertes registrados en el país.
Los manifestantes en Tokio critican la intención del gobierno de reactivar la planta de Kashiwazaki-Kariwa, una pieza central en la estrategia energética nacional.
Al conmemorar a las víctimas del desastre en la región de Tōhoku, los participantes recalcan las consecuencias duraderas del accidente.



