En el mundo del ecoturismo, Estados Unidos ha tomado la delantera, superando a países como Australia y Brasil, según un reciente ranking de Travel and Tour World (TTW). Con más de 25 millones de lectores participando, el Parque Nacional de Yellowstone se ubica en el primer lugar, superando a iconos naturales como la Gran Barrera de Coral y la Amazonía brasileña.
El interés no solo radica en la posición de Yellowstone. Los viajeros de hoy buscan experiencias que se prolonguen más allá de una simple visita, valorando las interacciones con las comunidades locales y la preservación del entorno.
Según UN Tourism, las llegadas internacionales alcanzaron 1,520 millones en 2025, un aumento del 4% respecto al año anterior. Esto subraya la necesidad de un crecimiento ordenado en sitios sensibles como Yellowstone.
Yellowstone, reconocido como el primer parque nacional del mundo desde 1872, abarca 2.2 millones de acres y ofrece vistas impresionantes de geiseres activos y fauna diversa.
En 2025, el parque recibió 4,762,988 visitas recreativas, con los turistas pasando más de 86.8 millones de horas dentro de sus límites. Este flujo de visitantes impulsa la economía local, generando 709.7 millones de dólares en 2024 y respaldando 6,563 empleos.
Sin embargo, el éxito de Yellowstone también plantea desafíos. La afluencia masiva pone en riesgo los caminos, la fauna y las áreas termales.
La clave del turismo sostenible es que los visitantes comprendan que están en un ecosistema vivo, no en un parque temático.
Anup Kumar Keshan, editor jefe de TTW, destaca que los viajeros buscan auténticas conexiones con la naturaleza y las comunidades. Hoy, los viajes deben dejar un impacto positivo, más allá de las fotografías.
Parque Nacional de Yellowstone
Visitar Yellowstone requiere planificación. El parque sugiere evitar las horas pico, ingresar antes de las 7 a.m. o después del mediodía, y mantenerse alejado de las atracciones principales entre las 10 a.m. y 4 p.m. Además, el National Park Service establece normas para proteger tanto a los visitantes como a la fauna.
El auge del ecoturismo puede ser beneficioso, financiando la conservación y generando empleo. Sin embargo, el simple etiquetado como «eco» no asegura la sostenibilidad de un viaje. Importa cómo se llega, qué se consume y el impacto económico en las comunidades locales.
El ranking de TTW coloca a la Gran Barrera de Coral y la Amazonía brasileña en segundo y tercer lugar, respectivamente. Ambos sitios, al igual que Yellowstone, enfrentan el reto de gestionar el turismo sin comprometer su integridad.
En México, Calakmul combina cultura maya y bosques tropicales protegidos, abarcando 331,397 hectáreas. Comparado con Yellowstone, ofrece una mezcla única de historia y naturaleza, enfrentando el desafío común de soportar el turismo sin erosionar su esencia.
La pregunta no es si el ecoturismo crecerá, sino cómo se gestionará este crecimiento. Las restricciones, el uso de transporte sostenible y la educación ambiental serán cruciales.
Si bien Yellowstone lidera por su icónica belleza y gestión eficaz, este éxito es también una advertencia: el turismo debe ser una forma de preservar, no de desgastar la naturaleza.
El informe completo de las mejores destinaciones de ecoturismo para 2026 está disponible en Travel and Tour World.



