El Encuentro Internacional de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos y del Medio Ambiente se realiza el 27 y 28 de mayo en Lima, reuniendo activistas de Perú, Colombia, Brasil, Bolivia, Ecuador y Chile.
El objetivo es articular estrategias frente a la contaminación y, al mismo tiempo, contra la criminalización y las amenazas que enfrentan quienes defienden el agua, los territorios y los derechos de las comunidades.
La organización del evento subrayó: “Ser defensor ambiental en América Latina no solo es defender el río o los bosques, es defender el futuro de todas y todos”.
Contexto de alto riesgo
América Latina concentra el 82% de los asesinatos de defensores ambientales en el mundo, según Global Witness (2024). Los principales riesgos incluyen:
- Proyectos extractivos: minería, petróleo y tala ilegal.
- Economías ilícitas: narcotráfico y minería ilegal.
- Criminalización y estigmatización: persecución judicial y amenazas directas.
- Falta de protección estatal: mecanismos insuficientes para garantizar seguridad.
En Perú, el Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos creado en 2021 sigue siendo limitado: solo 10 de los 36 defensores que solicitaron medidas lograron acceder a ellas, mientras 18 líderes indígenas fueron asesinados desde su implementación.
Pilares de la labor de los defensores
- Guardianes de los ecosistemas: protegen bosques, fuentes de agua y biodiversidad.
- Defensa de derechos humanos: resguardan medios de vida y culturas indígenas frente al extractivismo.
- Acción climática: son la primera línea de contención contra el cambio climático.
- Democracia ambiental: impulsan políticas públicas y el cumplimiento del Acuerdo de Escazú, que obliga a los Estados a garantizar entornos seguros para su actividad.
Estrategias del encuentro
El espacio en Lima busca:
- Fortalecer la protección colectiva de defensores.
- Impulsar la incidencia pública e internacional.
- Evaluar nuevos desafíos regionales.
- Exigir el rol activo de los Estados en garantizar condiciones seguras.

Un contexto regional complejo
En países como Colombia y Brasil, los defensores ambientales enfrentan amenazas vinculadas a la expansión de la frontera agrícola, el avance de la minería ilegal y la violencia de grupos armados. En Bolivia y Ecuador, los conflictos giran en torno a proyectos extractivos en territorios indígenas, mientras que en Chile las tensiones se relacionan con la explotación de recursos hídricos y la expansión de la industria forestal.
La articulación regional permite compartir experiencias y construir estrategias comunes, reconociendo que los problemas trascienden fronteras y requieren respuestas colectivas.
Importancia de su labor
Los defensores ambientales son pilares fundamentales para la preservación de los ecosistemas y la supervivencia de las comunidades en América Latina. Su trabajo protege recursos naturales vitales y el futuro climático global. Además, su acción fortalece la democracia ambiental y la participación ciudadana, generando conciencia sobre la necesidad de modelos de desarrollo más sostenibles.
El encuentro en Lima representa un paso clave para articular estrategias regionales y consolidar la defensa del ambiente y los derechos humanos en contextos de alto riesgo. La labor de los defensores ambientales es vital para enfrentar la crisis climática, preservar la biodiversidad y garantizar la supervivencia de comunidades locales e indígenas.
En un continente donde la criminalización y la violencia son frecuentes, su resistencia y articulación regional se convierten en un símbolo de esperanza y en una herramienta indispensable para la justicia ambiental.



