En diversas localidades de Argentina, han caído objetos metálicos provenientes del espacio exterior, como ocurrió en 1984 en Ayacucho o en 2025 en Armstrong. Estos incidentes no son meteoritos ni naves alienígenas, sino restos de cohetes y satélites, que sobreviven al reingreso a la atmósfera.
Este fenómeno, conocido técnicamente como reingreso atmosférico no controlado, está en aumento debido a la creciente actividad espacial. Esto ha generado preocupación en gobiernos y científicos, quienes buscan abordar esta amenaza emergente.
Una Red para Monitorear la Basura Espacial
Científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) han desarrollado el Proyecto de Monitoreo de Impactos y Reingresos Atmosféricos (MIRA), un sistema pionero en América Latina. Esta iniciativa busca detectar y analizar objetos espaciales que vuelven a ingresar a la atmósfera terrestre, proporcionando información crucial para la toma de decisiones y la formulación de políticas públicas.
Juan Cruz González Allonca, director del Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE), explicó que la basura espacial se ha convertido en un problema territorial concreto. El CIEE, que opera en conjunto con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), busca involucrar a expertos de diversas áreas para enfrentar este desafío.
El equipo de MIRA combina datos de bases internacionales con modelos de análisis para monitorear el crecimiento del problema. En los últimos cinco años, América Latina ha registrado más reingresos de objetos espaciales que en los quince años anteriores. Esto subraya la necesidad de mejorar la capacidad de anticipación y gestión de riesgos.
Con más de 15,000 satélites activos y más de 1.2 millones de fragmentos de basura espacial orbitando la Tierra, el riesgo de colisión y la producción de nuevos desechos es una preocupación creciente. Aunque la mayoría de estos desechos se desintegra al reingresar a la atmósfera, algunos componentes metálicos sobreviven y alcanzan la superficie.
El Proyecto MIRA también considera los posibles efectos ambientales de este fenómeno, como la liberación de partículas en la atmósfera. Estas partículas pueden tener impactos desconocidos en el clima y la gestión del tráfico espacial.
Además, el proyecto ofrece herramientas para estimar trayectorias de reingreso y alertar sobre posibles impactos, complementando con análisis jurídicos y políticos para diseñar regulaciones efectivas. América Latina necesita desarrollar capacidades propias para gestionar la información sobre desechos espaciales, algo que hasta ahora dependía de fuentes de Estados Unidos y Europa.
La creciente actividad espacial exige una gestión más eficaz de los residuos espaciales, y MIRA se presenta como una herramienta crucial para enfrentar este desafío. A medida que el espacio se utiliza cada vez más, la necesidad de mitigar el impacto de los desechos espaciales se hace más urgente.



