En un logro sin precedentes, científicos argentinos han completado el seguimiento de una ballena franca austral y su cría a lo largo de su travesía migratoria. Con la ayuda de tecnología GPS, el proyecto Siguiendo Ballenas, apoyado por el Conicet, la Universidad del Comahue y WCS Argentina, logró documentar un viaje de casi nueve meses y más de 13 mil kilómetros.
Seguimiento completo de ballenas australes
Durante su extenso recorrido, estas ballenas recorrieron el Atlántico Sur, desplazándose por la rica plataforma continental y el talud. Estas áreas son conocidas como «supermercados marinos» debido a su abundancia de peces, invertebrados y otras especies marinas que son vitales para la alimentación y conservación de la ballena franca austral.
Este proyecto ha sido pionero en documentar no solo el viaje de Sodium y su cría Cloruro, sino también el de otras ballenas desde 2014. Hasta la fecha, se ha monitoreado el movimiento de 145 ballenas, con mapas completos de recorridos migratorios como el del macho Papillon en 2015 y Electra en 2022.
Los datos recopilados son esenciales para entender los patrones migratorios de las ballenas. El uso de dispositivos GPS, que se adhieren temporalmente y se desprenden sin causar daño, ha permitido un análisis detallado y de larga duración sobre sus migraciones y conductas.
El sitio web Siguiendo Ballenas continúa actualizando los datos de seguimiento. Actualmente, cuatro ballenas de la temporada todavía transmiten información valiosa que contribuye a la investigación continua.
Este conocimiento tiene un impacto significativo en la protección de los hábitats marinos. Asegurar la supervivencia de estas ballenas implica identificar y preservar las áreas de alimentación críticas, además de regular el impacto humano, como la pesca y el transporte marítimo.
Finalmente, el proceso de transmisión cultural entre madres y crías durante estas migraciones es vital. Las crías aprenden la ubicación de las zonas de alimentación, un conocimiento crucial para su supervivencia futura. Documentar estos viajes no solo ayuda a la conservación, sino que también promueve la creación de áreas protegidas en el mar.



