Más de 70 científicos de 56 instituciones en 17 países, incluidos autores principales del IPCC, publicaron la cuarta actualización de los indicadores clave del sistema climático. El estudio confirma que 2025 fue el tercer año más caluroso jamás registrado, con emisiones globales de gases de efecto invernadero en un máximo histórico.
Los expertos señalan que el calentamiento global alcanzó 1,37 °C en 2025 y podría superar el umbral de 1,5 °C en apenas cuatro años, impulsado principalmente por las actividades humanas.
Principales hallazgos
- Emisiones récord: 56.800 millones de toneladas de CO₂ equivalente en 2024, derivadas sobre todo de combustibles fósiles.
- Concentraciones atmosféricas: 425,6 ppm de CO₂, 1936,3 ppb de metano y 339,4 ppb de óxido nitroso en 2025.
- Calentamiento acelerado: ritmo histórico de 0,27 °C por década.
- Temperaturas extremas: la máxima promedio en tierra firme alcanzó 1,92 °C en la última década.
- Nivel del mar: récord de 23 cm desde 1901, con un ritmo de aumento de 1,8 mm por año y aceleración creciente.
Olas de calor marinas
La actualización incorporó un nuevo indicador: los días de olas de calor marinas.
- Se triplicaron desde 1991.
- En 2025 se registraron 65 días de olas de calor marinas.
- Estos fenómenos afectan ecosistemas marinos, producción de alimentos, economías costeras y el intercambio de carbono entre océano y atmósfera.
La profesora June-Yi Lee advirtió que las olas de calor marinas también intensifican fenómenos meteorológicos extremos en tierra.

Riesgos para comunidades y ecosistemas
El aumento del nivel del mar y las olas de calor marinas incrementan las inundaciones costeras y amenazan la subsistencia de poblaciones en zonas bajas.
La doctora Aimée Slangen del NIOZ subrayó que incluso variaciones aparentemente pequeñas tienen consecuencias graves para los ecosistemas y las comunidades humanas.
Llamado urgente a la acción
El investigador Chris Smith del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados alertó que muchos conjuntos de datos climáticos están en riesgo por falta de financiación. Sin continuidad en las observaciones, las evaluaciones futuras serán más difíciles, justo cuando se requieren medidas urgentes contra el cambio climático.
Los científicos insisten en que la reducción de emisiones debe ser inmediata y sostenida. Aunque el CO₂ sigue siendo el principal impulsor del calentamiento, la disminución de aerosoles de azufre está dejando al descubierto el efecto pleno de los gases de efecto invernadero.
El informe confirma que el sistema climático continúa calentándose rápidamente y que los impactos ya son visibles en tierra y océanos.
Superar el umbral de 1,5 °C está cada vez más cerca, lo que exige acciones internacionales coordinadas para reducir emisiones, proteger ecosistemas y garantizar la continuidad de los datos científicos.



