Mover mercancías es esencial para la economía global, pero el impacto climático varía según el medio utilizado. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA) y el análisis técnico de The Geography of Transport Systems:
- Transporte aéreo: 602 g CO₂/t-km.
- Carretera: 62 g CO₂/t-km.
- Ferrocarril: 22 g CO₂/t-km.
- Marítimo: 8 g CO₂/t-km.
Transportar una tonelada por avión puede generar 75 veces más emisiones que hacerlo por barco en la misma distancia. Incluso frente al transporte por carretera, el avión emite unas diez veces más.
Razones del alto impacto aéreo
El transporte aéreo requiere enormes cantidades de energía:
- Un avión de carga de fuselaje ancho necesita hasta 130 MW de potencia para despegar, equivalente al consumo de más de 100.000 hogares promedio.
- El combustible principal es el queroseno, derivado de fósiles.
- Alternativas como los combustibles sostenibles de aviación (SAF), el hidrógeno verde o la electrificación representan menos del 1% del consumo global.
La OCDE estima que, aunque el transporte aéreo representa menos del 1% de la actividad mundial de carga medida en toneladas-kilómetro, es el modo con mayor intensidad de carbono.
El transporte marítimo: el más eficiente
Más del 80% del comercio mundial se mueve por mar. Aunque los barcos son grandes emisores en términos absolutos, su intensidad de carbono por unidad transportada es la más baja.
- Un portacontenedores puede llevar entre 200.000 y 240.000 toneladas en un solo viaje transoceánico.
- En 2024, las emisiones globales del transporte marítimo alcanzaron 973 millones de toneladas de CO₂, principalmente por portacontenedores y graneleros.

El ferrocarril y la carretera
- El transporte ferroviario representa el 6% de las toneladas-kilómetro globales, pero apenas el 1% de las emisiones del sector.
- El transporte por carretera emite diez veces menos que el aéreo, pero concentra el 65% de las emisiones globales debido a su uso masivo.
- La última milla urbana representa el 20% de las emisiones del transporte de mercancías, pese a cubrir solo el 3% de la actividad.
Factores logísticos más allá de las emisiones
La elección del modo de transporte depende también de:
- Tiempo de entrega: productos perecederos o urgentes suelen viajar en avión.
- Costo: el marítimo y ferroviario son más económicos para grandes volúmenes.
- Infraestructura disponible: puertos, vías férreas y carreteras condicionan las decisiones.
- Tipo de mercancía: materias primas e industriales se mueven por barco o tren; electrónicos de alto valor, por avión.
El transporte aéreo es el medio más contaminante por tonelada-kilómetro, mientras que el marítimo es el más eficiente.
La descarbonización logística exige reducir la dependencia del avión, mejorar la eficiencia del transporte por carretera y potenciar alternativas como el ferrocarril y los combustibles sostenibles.



