La ciudad de Portland aprobó la prohibición total de la venta de foie gras, medida que entrará en vigor dentro de siete meses. Con una votación ajustada de 7 a 5 en el Ayuntamiento, la iniciativa marca un precedente clave en la defensa de los animales en Estados Unidos y consolida años de trabajo de activistas y organizaciones aliadas.
Los establecimientos que insistan en comercializar este producto recibirán sanciones económicas severas, enviando un mensaje claro contra una de las prácticas más crueles de la industria alimentaria.
¿Qué es el foie gras y por qué se prohíbe?
La producción de foie gras depende de la alimentación forzada (gavage) de patos y ocas:
- Se introducen tubos metálicos en sus gargantas para que ingieran grandes cantidades de alimento.
- El objetivo es provocar esteatosis hepática, una enfermedad que hace crecer el hígado hasta nueve veces su tamaño normal.
- El proceso causa lesiones esofágicas, dificultad para respirar y un sufrimiento extremo.
Por estas razones, la comunidad científica, veterinarios y defensores de los derechos animales consideran su producción como una forma de tortura sistemática.
Campaña y presión social
El triunfo en Portland fue el resultado de una estrategia de incidencia dividida en fases:
- 2021-2022: Igualdad Animal y Compassionate PDX iniciaron campañas de concientización ciudadana.
- 2024: coaliciones como Pro-Animal Oregon impulsaron candidatos comprometidos con la agenda animalista.
- Debate final: organizaciones como Animal Policy Alliance, PETA y DxE movilizaron a la comunidad y presentaron testimonios clave.
Este proceso demuestra cómo la combinación de presión social, incidencia política y respaldo científico puede derrotar los intereses comerciales de industrias que explotan animales.

Argumentos éticos y científicos
La prohibición se sustenta en tres pilares:
- Crueldad animal: las aves son sometidas a dolor físico severo y estrés extremo.
- Rechazo global: al menos 18 países han prohibido su producción, entre ellos Alemania, Reino Unido, Italia, Austria, Suiza e Israel. En Nueva York también se vetó su comercialización.
- Alternativas éticas: el veto impulsa la creación de opciones vegetales como el “faux gras”, elaborado con hongos, anacardos o lentejas, que replican la textura sin sufrimiento animal.
Un movimiento internacional
La decisión de Portland se suma a avances globales:
- En América Latina, Brasil prohibió el foie gras.
- En la Unión Europea, solo cinco países (España, Francia, Bélgica, Bulgaria y Hungría) mantienen su producción.
- En Estados Unidos, ciudades como Nueva York ya han ratificado su prohibición.
El veto al foie gras en Portland es más que una medida local: es un símbolo del avance hacia una alimentación ética y libre de crueldad.
La resolución refleja una tendencia global que prioriza el bienestar animal sobre las ganancias económicas y abre la puerta a alternativas gastronómicas innovadoras y sostenibles.



