La provincia de Buenos Aires avanza con una ampliación de su estrategia de generación distribuida mediante energía solar. El plan, que inicialmente contemplaba cinco parques fotovoltaicos, ahora incorpora ocho proyectos destinados a reforzar el abastecimiento eléctrico en distintas localidades del interior.
A las obras previstas en Alberti, 16 de Julio, Pehuen Có, Pipinas y San Cayetano se sumaron nuevos emprendimientos en Castilla, Marisol y Gorchs, todos actualmente en distintas etapas de licitación.
De esta manera, el programa busca fortalecer una infraestructura energética más resiliente, reducir las emisiones asociadas a la generación convencional y mejorar la calidad del servicio en zonas donde las extensas líneas de distribución suelen provocar mayores dificultades.

Más energía limpia para localidades con redes vulnerables
La expansión se concentra principalmente en poblaciones ubicadas al final de las redes eléctricas, conocidas como zonas de punta de línea, donde cualquier inconveniente en el tendido repercute directamente sobre el suministro.
En ese contexto, el parque solar de Castilla, partido de Chacabuco, contará con una potencia de 400 kWp y será administrado por la Cooperativa Eléctrica de Chacabuco para reforzar el abastecimiento local.
Por su parte, Marisol, en el partido de Coronel Dorrego, incorporará una instalación de 200 kWp junto con un sistema de almacenamiento de 1.500 kWh. Mientras tanto, Gorchs, en General Belgrano, dispondrá de 400 kWp y baterías con capacidad de 1.600 kWh para responder a la demanda de usuarios rurales e industriales.
Cinco obras ya avanzan en distintos puntos del interior
Paralelamente, continúan las obras en Alberti, 16 de Julio (Azul), Pehuen Có (Coronel Rosales), Pipinas (Punta Indio) y San Cayetano, que en conjunto aportarán 3,5 MW de potencia fotovoltaica y 2.900 kWh de almacenamiento energético.
Algunos de estos parques incorporan baterías de litio para cubrir picos de consumo y mejorar la estabilidad de la red durante temporadas de alta demanda, como ocurre en Pehuen Có, donde la población aumenta considerablemente durante el verano.
En Alberti, además, el parque se desarrolla dentro del Ecoplan municipal, en un terreno recuperado que anteriormente funcionaba como un basural a cielo abierto, demostrando cómo la recuperación ambiental puede integrarse con proyectos de energías renovables.

Una estrategia para reducir emisiones y fortalecer el desarrollo local
Las iniciativas forman parte del Plan de Generación Distribuida Solar impulsado por la Subsecretaría de Energía del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos junto con el Foro Regional Eléctrico de la Provincia de Buenos Aires, mediante el Proinged.
El programa, creado en 2009, financia obras destinadas a territorios donde la inversión privada suele ser limitada, priorizando soluciones que mejoren la calidad del suministro para hogares, comercios, actividades productivas y destinos turísticos.
Cuando finalicen los nuevos proyectos, la provincia proyecta alcanzar 34 parques solares en funcionamiento y una capacidad instalada cercana a los 12 MWp. La producción anual rondará los 21.000 MWh, suficientes para abastecer aproximadamente a 7.000 hogares y evitar la emisión de más de 11.000 toneladas de dióxido de carbono cada año.
Las ventajas de instalar parques solares cerca de entornos urbanos
La construcción de parques solares próximos a centros urbanos ofrece múltiples ventajas ambientales y sociales. Al generar electricidad cerca de los lugares de consumo, disminuyen las pérdidas de energía durante el transporte y reducen la necesidad de ampliar grandes líneas de transmisión.
Además, estas instalaciones fortalecen la seguridad energética ante emergencias climáticas o fallas en la red, especialmente cuando incorporan sistemas de almacenamiento mediante baterías que permiten mantener el suministro durante períodos críticos.
Asimismo, los parques solares favorecen la creación de empleo local durante su construcción y mantenimiento, impulsan la innovación tecnológica y contribuyen a mejorar la calidad del aire al reemplazar parte de la generación basada en combustibles fósiles.
Cuando se planifican adecuadamente, también pueden convivir con otras actividades productivas y transformarse en espacios demostrativos que promueven la educación ambiental y una mayor conciencia sobre la transición hacia energías limpias.



