La evolución de la movilidad sostenible continúa sumando innovaciones que trascienden la reducción de emisiones. En ese contexto, la automotriz china BYD presentó una patente que incorpora inteligencia artificial para detectar la presencia de personas, animales u otros seres vivos debajo del vehículo antes de iniciar la marcha.
La tecnología forma parte de la evolución del sistema de asistencia a la conducción God Eye y apunta a disminuir el riesgo de atropellos ocasionados por puntos ciegos que permanecen ocultos mientras el automóvil está estacionado.
Además de mejorar la seguridad, la iniciativa refleja cómo la inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel cada vez más relevante en el desarrollo de vehículos con un enfoque preventivo y ambiental.

Un sistema que compara imágenes para identificar posibles riesgos
El funcionamiento del dispositivo se basa en la captura de una imagen de referencia del espacio ubicado bajo el chasis cuando el automóvil permanece detenido y apagado. Posteriormente, antes del arranque o durante una verificación de seguridad, el sistema obtiene nuevas imágenes para compararlas con la fotografía inicial.
De esta manera, la inteligencia artificial identifica cualquier modificación en el entorno y concentra el análisis únicamente en aquellas zonas donde detecta diferencias, evitando procesar toda el área inferior del vehículo de manera permanente.
Como resultado, el sistema optimiza el consumo de recursos informáticos y puede determinar si el elemento detectado corresponde a una persona, un animal o cualquier otro objeto que requiera emitir una alerta preventiva al conductor.
Una solución pensada para escenarios complejos
Detectar objetos bajo un vehículo representa uno de los desafíos más importantes para los sistemas de visión artificial. Las sombras, la suciedad acumulada, los cambios de iluminación y las irregularidades del pavimento suelen dificultar la precisión de este tipo de tecnologías.
Frente a ese escenario, la patente propone utilizar una referencia personalizada para cada automóvil, lo que facilita distinguir entre elementos habituales del entorno y la aparición de nuevos obstáculos que podrían representar un riesgo.
Aunque la tecnología todavía no fue confirmada para futuros modelos comerciales, evidencia la intención de ampliar las aplicaciones de la inteligencia artificial más allá de la conducción asistida tradicional, fortaleciendo los sistemas de seguridad activa.

Cómo la combinación de autos eléctricos e inteligencia artificial beneficia al medio ambiente
La incorporación de inteligencia artificial en vehículos eléctricos ofrece beneficios que van más allá de la seguridad vial. Estos sistemas permiten optimizar el funcionamiento del automóvil, administrar de manera más eficiente la energía disponible y reducir consumos innecesarios durante la circulación.
Asimismo, los algoritmos inteligentes pueden mejorar la planificación de rutas, disminuir tiempos de viaje y favorecer una conducción más eficiente, lo que contribuye a reducir el desgaste de baterías y componentes, prolongando la vida útil del vehículo.
A su vez, cuando estas tecnologías se integran con sistemas de movilidad urbana, facilitan una circulación más ordenada, reducen la congestión vehicular y ayudan a disminuir las emisiones contaminantes provenientes del transporte.
Esta combinación convierte a la inteligencia artificial y la electrificación en herramientas complementarias para avanzar hacia ciudades más limpias, seguras y resilientes frente a los desafíos del cambio climático.



