En la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires, un innovador enfoque terapéutico está ayudando a las mascotas a mejorar su calidad de vida. Incorporando acupuntura, moxibustión y otras terapias complementarias, este servicio busca integrarse con tratamientos veterinarios convencionales para optimizar la salud animal.
Acupuntura y Moxibustión: Innovación en el Cuidado Veterinario
Desde su creación en 2000, el Servicio de Acupuntura y Terapias Complementarias de la UBA se ha consolidado como un referente en la atención integral de animales. Bajo la dirección de la veterinaria Mónica Chamatropulos, el equipo trabaja en conjunto con veterinarios de diversas especialidades para proporcionar alivio a través de técnicas no invasivas.
Los tratamientos no sustituyen la medicina tradicional; por el contrario, se integran con ella para reducir la necesidad de analgésicos y acelerar la recuperación funcional de los animales. Un ejemplo notable es el de un perro con artrosis que, tras recibir sesiones de electroacupuntura, mostró una notable mejora en su movilidad.
La gama de enfermedades tratables es amplia e incluye condiciones como hernias de disco, lesiones neurológicas, y parálisis faciales. Según estadísticas internas, entre el 30% y el 40% de las consultas se deben a problemas ortopédicos en animales mayores.
El compromiso del equipo trasciende la atención clínica, extendiéndose al ámbito educativo. El hospital, conocido por su enfoque vanguardista, también actúa como centro de formación para nuevos profesionales, organizando cursos y conferencias internacionales.
El manejo de recursos limitados es un desafío constante. Muchos de los profesionales trabajan ad honorem, aportando incluso de su propio bolsillo para mantener el servicio en funcionamiento. Este altruismo refuerza su misión de ofrecer tratamientos accesibles, con aranceles reducidos para garantizar que ninguna mascota quede sin atención debido a limitaciones económicas.
Además, la moxibustión, una técnica que involucra el uso de calor sobre puntos específicos, ha mostrado resultados prometedores, especialmente en casos de artrosis y dolencias de la columna.
La evidencia científica ha comenzado a apoyar estas prácticas, demostrando efectos fisiológicos beneficiosos, como la liberación de endorfinas y la reducción de cortisol, lo que respalda el uso de técnicas complementarias en el ámbito veterinario.



