Santa Cruz concentra la mayor red de áreas protegidas forestales del país, y una investigación publicada en la revista Land demostró que cumplen un papel clave en la conservación de los bosques nativos.
El análisis comparó 103 sectores de bosques de ñire (Nothofagus antarctica) y concluyó que los ubicados dentro de parques nacionales y reservas provinciales presentan mejores indicadores de salud que los localizados en campos privados.
El trabajo fue realizado por especialistas del CONICET, INTA, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), entre otras instituciones.
Áreas incluidas en el estudio
Los investigadores analizaron bosques presentes en:
- Parques nacionales: Los Glaciares, Patagonia y Perito Moreno.
- Reservas provinciales: Lago del Desierto, Península Magallanes, Punta Gruesa, San Lorenzo y Tucu-Tucu.
Santa Cruz cuenta con 52 áreas protegidas, la mayor cantidad del país en paisajes forestales. Sin embargo, solo el 16 % de la superficie de bosques de ñire está efectivamente bajo protección.
Resultados principales
Los bosques dentro de áreas protegidas mostraron:
- Árboles más altos y mayor cobertura de copas.
- Mayor volumen de madera y vigor estructural.
- Suelos menos compactados, con más humedad y mejores niveles de carbono orgánico.
- Menor presión ganadera, lo que favorece la regeneración natural del sotobosque.
En contraste, los campos privados evidenciaron mayor compactación del suelo y presión productiva, afectando la capacidad de regeneración del bosque.
Funciones ambientales del ñire
El ñire ocupa alrededor de 1.700 km² en Santa Cruz y cumple funciones esenciales:
- Protección de suelos contra erosión.
- Almacenamiento de carbono, clave frente al cambio climático.
- Regulación del ciclo del agua.
- Hábitat para numerosas especies de fauna.
- Recursos para ganadería y aprovechamiento forestal.

Limitaciones y advertencias
Los investigadores advierten que la existencia de un parque o reserva no elimina todos los riesgos. Se detectaron evidencias de incendios, aprovechamiento forestal y presencia de ganado incluso dentro de áreas protegidas, en muchos casos originados antes de su creación.
Además, remarcan que numerosos incendios se originan fuera de los límites de las áreas protegidas, lo que demuestra la importancia de manejar adecuadamente los campos vecinos.
Conclusión del estudio
La principal conclusión es que las áreas protegidas funcionan y cumplen un papel esencial para conservar los bosques de ñire en Santa Cruz. Sin embargo, la protección no puede limitarse únicamente al interior de parques y reservas:
- Se requieren acciones sostenidas para excluir el ganado.
- Regular el aprovechamiento forestal.
- Mejorar el manejo del fuego como parte de una planificación sustentable del paisaje.
Santa Cruz reafirma su liderazgo en conservación forestal con la mayor red de áreas protegidas del país.
El estudio aporta evidencia científica sólida de que los parques y reservas son eficaces, pero también recuerda que la gestión del territorio circundante es fundamental para garantizar la resiliencia de los bosques frente al cambio climático y la presión productiva.



