La Argentina ha marcado un nuevo hito en la conservación de la fauna con el lanzamiento de Snapshot Argentina. Este programa, una adaptación local de un modelo internacional de monitoreo de mamíferos, tiene como objetivo centralizar esfuerzos dispersos para crear una base de datos nacional robusta sobre la fauna silvestre. A partir del 2019, el país se une a esta iniciativa global que busca entender mejor los ecosistemas de todo el mundo.
Monitoreo con cámaras trampa para proteger la fauna
El proyecto se centra en examinar múltiples ecosistemas de manera simultánea. Utilizando cámaras trampa, los científicos capturarán imágenes que les permitirán analizar la distribución de mamíferos medianos y grandes. Esta información es vital para evaluar el impacto de las amenazas climáticas en la biodiversidad local y ofrecerá a los gobernantes datos precisos para decisiones ambientales informadas.
El llamamiento está dirigido a grupos específicos que ya están involucrados en el trabajo de campo, pero también se abre la oportunidad para universidades, ONG’s y expertos independientes. Los interesados deben contar con equipos de fototrampeo que se activan con el calor corporal de los animales.
El protocolo de estudio impone estándares rigurosos para asegurar resultados científicos fiables. El trabajo de campo está programado para realizarse entre octubre y diciembre, y cada grupo debe cubrir un mínimo de quince ubicaciones distintas. Está prohibido el uso de videos o atrayentes olfativos, con el fin de minimizar el impacto en el entorno natural.
El CONICET lidera esta iniciativa, y el diseño estandarizado del proyecto permitirá a los investigadores comparar datos de Argentina con países vecinos. La inscripción para participar en esta iniciativa es digital y se puede realizar a través del sitio web de Snapshot Argentina.



