La cuenca del Amazonas enfrenta un desafío crítico: la potencial desaparición de los peces de agua dulce de pequeño tamaño hacia mediados del siglo XXI. Un estudio reciente alerta de que, entre 2050 y 2070, estas especies podrían ver reducida su población en casi un 50%, debido principalmente al cambio climático.
Amazonas: Amenaza de Extinción de Peces Pequeños
El calentamiento global, junto con variaciones en las precipitaciones, son los principales agentes de esta problemática que afectará especialmente a las áreas tropicales, incluyendo la Amazonia. Según la bióloga Ana Milena Manjarrés de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), estos peces no solo son reguladores de especies dañinas, sino también importantes bioindicadores de la calidad del agua.
La investigación titulada “Análisis de la distribución de las especies de peces de agua dulce a diferentes escalas espaciales y temporales” hace hincapié en las variables que podrían alterar la distribución de dichas especies. A través de un exhaustivo análisis de datos sobre 16.825 especies, se ha proyectado cuáles podrían ser las que desaparecerían en las próximas décadas.
El trabajo utilizó el software ModestR para analizar 19 variables bioclimáticas, como temperatura y precipitación. Estos factores permiten predecir que la distribución de las especies de peces podría reducirse significativamente, oscilando entre el 45,3 y el 46,7%, independientemente del año.
Un ejemplo de la variabilidad observada es el impacto en el dormilón o taraira (Hoplias malabaricus), donde la precipitación influye más en ciertas subcuencas de Bolivia que en otras áreas. La investigación también resalta que en zonas más pequeñas, la temperatura es el factor más influyente, mientras que en áreas más extensas, la precipitación cobra mayor relevancia.
En Leticia, una ciudad clave en la región, la pesca ha sostenido su economía a través de especies como el pirarucú y el bocachico. La continuidad de estas prácticas depende de una atención urgente a políticas y estrategias que fomenten la conservación y restauración de especies.
La UNAL está implementando proyectos que buscan fortalecer las comunidades locales en su capacidad para gestionar y preservar los recursos naturales. Un ejemplo de ello es el proyecto de “Gobernanza ambiental de los pueblos tikuna, cocama y yagua”, que capacita a las comunidades para proteger su entorno.
La necesidad de adoptar medidas proactivas es crítica para mitigar los efectos del cambio climático en este valioso ecosistema. Fortalecer las políticas ambientales y diseñar estrategias de pesca sostenible son pasos indispensables para salvaguardar la biodiversidad del Amazonas.



