La elefanta Julie, que pasó casi cuatro décadas en el circo Cardinali de Portugal, se convirtió en la primera residente del Santuario de Elefantes de Pangea, el primero de su tipo en Europa. Ubicado en la región de Alentejo, entre Vila Viçosa y Alandroal, el centro cuenta con más de 400 hectáreas de hábitat natural y capacidad para albergar hasta 30 elefantes.
Julie llegó desde África siendo apenas una cría y desde 1988 vivió en espectáculos circenses. Tras la prohibición del uso de animales salvajes en circos en Portugal (aprobada en 2019 y vigente desde 2025), finalmente encontró un espacio de bienestar y recuperación.
El acuerdo con el circo Cardinali
La llegada de Julie fue posible gracias a un acuerdo voluntario con Víctor Hugo Cardinali, director del circo. Cardinali reconoció que no fue una decisión fácil, pero sí la correcta: “Julie ha formado parte de nuestra familia durante casi cuarenta años, pero poder trabajar junto a Pangea en cada paso nos dio confianza. Le deseamos una vida feliz en su nuevo hogar”.
El director seguirá involucrado en el proceso de adaptación, acompañando a Julie en su transición hacia una vida libre de espectáculos.

Bienestar y recuperación
En el santuario, Julie recibirá atención médica para tratar problemas de salud y movilidad comunes en elefantes de edad avanzada que han pasado su vida en cautiverio. Podrá explorar el entorno natural, socializar con otros ejemplares y recuperar comportamientos propios de su especie.
La organización Pangea Trust subrayó que muchos circos y zoológicos europeos ya no pueden mantener elefantes y necesitan lugares adecuados para su traslado.
Próximas residentes
A finales de año se espera la llegada de Kariba, otra elefanta africana que actualmente vive sola en un zoológico de Bélgica.
Capturada en Zimbabue en 1984, sobrevivió a un episodio de caza furtiva que acabó con su familia durante la persecución del marfil. Su traslado se retrasó por un problema de salud, pero será la segunda residente del santuario.
Un espacio único en Europa
El santuario de Pangea se ubica a menos de una hora de Badajoz, en la frontera con España. Ofrece un entorno seguro y amplio para que los elefantes puedan socializar y vivir sin restricciones artificiales.
Por el momento, el espacio permanecerá cerrado al público para garantizar tranquilidad a Julie y a los futuros residentes. Se prevé que en el futuro se realicen jornadas de puertas abiertas para la comunidad local y quienes apoyen el proyecto.
La llegada de Julie al santuario de Pangea simboliza un cambio histórico en Europa: pasar de décadas de explotación circense a un modelo de bienestar animal y conservación.
Este proyecto no solo ofrece una nueva vida a los elefantes, sino que también marca un precedente en la transición hacia prácticas más éticas y sostenibles en el trato de especies salvajes.



