En un descubrimiento sin precedentes, científicos han documentado a pumas en la Patagonia argentina capturando salmones Chinook en el río Caterina, un comportamiento que redefine la interacción entre especies en esta región remota. Este fenómeno ilustra cómo la introducción de una especie invasora influye en los hábitos alimentarios de grandes depredadores.
Adaptación de los pumas: cazadores de salmones en Patagonia
El estudio, conducido por Javier E. Ciancio del CESIMAR-CONICET y Thomas P. Quinn de la Universidad de Washington, confirma que estos felinos no se limitan a carroñar en las orillas. Las cámaras trampa captaron a pumas juveniles activamente cazando salmones adultos.
Este comportamiento innovador se centra en áreas de desove, donde los salmones, agotados tras su travesía oceánica, son presas fáciles. Es una evidencia clara de cómo los pumas están respondiendo a una nueva fuente de alimento estacional.
El salmón Chinook, originario del Pacífico Norte, lleva 45 años formando poblaciones estables en la Patagonia. Con una longitud que supera el metro y medio y un peso de hasta 60 kilos, este pez ofrece una presa tentadora para los pumas.
Los investigadores, utilizando análisis de carcasas y cámaras trampa, han demostrado que los restos de salmones no son simples arrastres, sino resultado de depredación activa por parte de los pumas.
Impacto ecosistémico y futuro
El fenómeno no solo afecta a los pumas. Las carcasas de salmón sirven de alimento para una variedad de carroñeros como cóndores y zorros, integrándose al ecosistema fluvial de manera significativa.
La investigación, publicada en el Canadian Journal of Zoology, explora si esta interacción podría controlar la población de salmones. Sin embargo, la competencia territorial entre pumas limita esta influencia.
El descubrimiento de esta nueva conducta alimentaria en pumas impone el desafío de monitorear los ríos patagónicos más de cerca. La expansión del salmón Chinook no solo altera el curso de los ríos, sino que transforma las relaciones tróficas, desde los carroñeros hasta los grandes felinos.
Comprender si esta depredación es una adaptación pasajera o un cambio permanente será crucial. Los investigadores continuarán observando este fenómeno para evaluar su impacto ecológico a largo plazo.



