El río Colorado, considerado el inicio de la Patagonia, atraviesa una bajante que despertó preocupación en comunidades agrícolas y poblaciones ribereñas.
Sin embargo, especialistas del Ente Provincial del Río Colorado (EPRC) de La Pampa aclararon que la situación actual se encuentra dentro de los valores habituales para esta época del año y que no existen riesgos inmediatos para el riego ni para el consumo humano.
Tendencia de más de 15 años
El presidente del EPRC, Jorge Poletti, explicó que la cuenca registra una tendencia de disminución de caudales desde hace más de 15 años, asociada a factores climáticos.
- El momento más delicado ocurrió hace dos semanas, cuando el caudal descendió a 20 m³/s.
- Actualmente, el río se ubica entre 50 y 80 m³/s, valores considerados normales para el invierno.
- Según el Coirco, el caudal en Buta Ranquil era de 59 m³/s el 19 de julio, mientras que la erogación desde el dique Casa de Piedra alcanzaba 15 m³/s.
Poletti destacó que estas oscilaciones forman parte del comportamiento natural del río: “Las bajantes como la que tuvimos hace 15 días no son excepcionales porque el caudal del río es bastante variable”.
Impacto en el riego y abastecimiento
El EPRC descartó riesgos para la provisión de agua:
- Riego agrícola: no se ve comprometido por la baja actual.
- Consumo humano: está garantizado.
- Calidad del agua: no ha sufrido alteraciones.

El rol de las nevadas cordilleranas
Las nevadas recientes en la cordillera de Los Andes aportan alivio a la cuenca, aunque su impacto fue menor que en otras zonas de Cuyo.
- La mayor parte del caudal del río proviene del deshielo cordillerano.
- También contribuyen los glaciares y, en menor medida, las lluvias en la alta cuenca.
- El Coirco, integrado por Río Negro, Neuquén, La Pampa, Mendoza y la Nación, monitorea permanentemente la evolución de la cuenca.
Poletti subrayó: “Siempre es positivo que haya nevadas en la cordillera, porque eso tiene una influencia directa sobre el escurrimiento”.
Pronósticos alentadores
El último informe del Coirco anticipa el ingreso de un sistema frontal con lluvias y nevadas en alta montaña, acompañado de aire frío y húmedo que favorecerá nuevas precipitaciones durante la semana. Estas condiciones podrían mejorar las perspectivas para la próxima temporada de riego.
La bajante del río Colorado refleja una tendencia prolongada de disminución de caudales, pero no compromete actualmente el abastecimiento de agua ni el riego agrícola.
Las nevadas cordilleranas y las precipitaciones previstas ofrecen un horizonte más optimista, aunque los especialistas insisten en mantener un monitoreo constante para garantizar la sustentabilidad de la cuenca en el futuro.
Fuente: Río Negro



