En un hallazgo que desafía la historia de América, un vasto acuífero de agua dulce ha sido descubierto frente a las costas de Nueva York. Oculto bajo el lecho marino, este depósito podría suministrar agua para una megaciudad como Nueva York durante unos 800 años, según la Expedición 501.
Un Descubrimiento que Cambia la Historia de América
El acuífero se extiende desde Nueva Jersey hasta Maine, y se encuentra bajo capas de arena cubiertas por arcillas impermeables. Estudios previos ya sugerían la presencia de grandes volúmenes de agua dulce, y las estimaciones actuales indican que hay alrededor de 1.300 kilómetros cúbicos de agua, suficiente para abastecer una ciudad como Nueva York durante más de ocho siglos.
A medida que enfrentamos crecientes crisis hídricas, este descubrimiento es visto como un tesoro potencial. Sin embargo, los científicos instan a la cautela, ya que el acuífero se considera principalmente un laboratorio natural, no una fuente inmediata de agua.
Durante la misión de la Expedición 501, realizada en mayo de 2025, un equipo de 41 científicos perforó el fondo marino para extraer 718 muestras de sedimento. Además, se recuperaron cerca de 50,000 litros de agua subterránea, lo que permitirá a los investigadores comprender mejor el sistema hidrogeológico.
Las primeras mediciones revelan que el agua más cercana a Nantucket y Martha’s Vineyard tiene una salinidad baja, adecuada para el consumo humano. Estas aguas extremadamente diluidas son raras en regiones marinas tan distantes de la costa.
El origen de esta agua dulce es un enigma resuelto por el análisis de isótopos y radiocarbono. Se trata principalmente de agua fósil atrapada desde la última glaciación hace unos 20,000 años, cuando el agua de deshielo fue empujada al subsuelo y cubierta por arcillas al elevarse el nivel del mar.
En un contexto global donde el estrés hídrico afecta a millones, este acuífero podría considerarse una reserva de emergencia. Sin embargo, los investigadores advierten que antes de considerar su explotación, es crucial entender si se recarga naturalmente y qué efectos tendría su uso sobre el medio ambiente.
Según una red científica europea, hay más de un millón de kilómetros cúbicos de agua dulce bajo mares costeros en todo el mundo. Aunque esto suena prometedor, todavía no se puede garantizar su sustentabilidad o impacto ambiental.
El trabajo de la Expedición 501 se centra en comprender la dinámica de estos acuíferos y su papel en los ecosistemas y el ciclo del agua, en lugar de abrir un grifo inmediato para Nueva York. Los hallazgos iniciales se han publicado en la revista Proceedings of the International Ocean Discovery Program.



