La tormenta Ofelia tiñó de naranja el cielo de Londres

El cielo de gran parte de Inglaterra se cubrió por una inusual capa de color naranja. Este fenómeno se debió al polvo del desierto de Sáhara que arrastró consigo el huracán Ofelia, la tormenta que comenzó como huracán en las islas Azores y que luego golpeó la costa sur de Irlanda con ráfagas de 160 kilómetros por hora.

La tormenta también arrastró cenizas de los fuegos que arrasaron Galicia y Portugal el fin de semana, creando una capa de polvo en la parte alta de la tropósfera -la región más baja de la atmósfera, que llega hasta unos 10 kilómetros de altura.

Al mediodía, la luz ambiental se atenuó en las localidades afectadas. La gente compartió sus fotos con los hashtags #Ophelia y #redsun (sol rojo) en Twitter, aprovechando que el mundo se volvió de tono sepia por un día.

El fenómeno se debió a que las partículas en suspensión dispersan la luz azul proveniente del sol, mientras que la luz roja, que tiene mayor longitud de onda, continúa hacia la superficie de la Tierra.

Por la noche se despejaron los cielos y el cielo volvió a su color habitual.
 

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