La Cámara de Diputados del Chaco aprobó por unanimidad una ley que endurece las sanciones contra el maltrato y la crueldad animal, en una medida que apunta a fortalecer la protección de la fauna y promover una mayor conciencia sobre el respeto hacia los seres vivos.
La normativa incorpora un esquema de multas más severo, arrestos, inhabilitaciones y nuevas herramientas destinadas a prevenir situaciones de abuso. Además, crea mecanismos específicos para asistir a los animales afectados y mejorar la respuesta de las autoridades ante este tipo de hechos.
Con este avance legislativo, la provincia suma un marco legal más amplio para combatir prácticas que comprometen el bienestar animal y afectan el equilibrio entre las comunidades y su entorno.

Multas millonarias y sanciones más estrictas para quienes ejerzan violencia
La nueva legislación establece multas que pueden alcanzar los 18.390.000 pesos, calculadas en función del Salario Mínimo, Vital y Móvil, además de arrestos cuya duración varía según la gravedad de cada infracción.
En los casos considerados como maltrato animal, las sanciones económicas irán desde 1,8 millones hasta 7,3 millones de pesos, acompañadas por arrestos de hasta 60 días.
Por otra parte, cuando se comprueben actos de crueldad animal, las multas oscilarán entre 9,1 y 14,7 millones de pesos, mientras que las penas de arresto podrán extenderse hasta 120 días.
La máxima sanción se aplicará cuando las agresiones provoquen la muerte del animal, mutilaciones severas o daños irreversibles. En esos escenarios, la multa podrá alcanzar los 18,3 millones de pesos y el arresto llegará hasta los 180 días.
Nuevas conductas alcanzadas por la legislación
Además de endurecer las penas, la ley amplía el listado de acciones consideradas infracciones para brindar una mayor cobertura frente a diferentes formas de violencia.
Entre ellas se incorporan el abandono, la falta de alimentación adecuada, la ausencia de atención veterinaria y el mantenimiento de animales en condiciones incompatibles con su bienestar.
Asimismo, la norma sanciona la organización de actividades que impliquen sufrimiento, lesiones o muerte de animales, así como la realización de intervenciones quirúrgicas sin anestesia o sin la correspondiente habilitación profesional.
También se incorpora una situación frecuente en la vía pública: abandonar a un animal herido tras un siniestro vial sin prestarle asistencia será considerado un acto de crueldad.

Registro de infractores, rescates preventivos y un fondo específico
La legislación crea un Registro Provincial de Infractores por Maltrato y Crueldad Animal, que permitirá llevar un control sobre quienes incumplan la normativa.
A su vez, contempla la posibilidad de inhabilitar a las personas responsables para adoptar o tener animales, incluso de manera permanente cuando exista reincidencia o los hechos revistan extrema gravedad.
Otro aspecto relevante es la autorización para realizar rescates preventivos cuando la vida o la integridad del animal se encuentren en riesgo. Paralelamente, se crea un Fondo Provincial de Protección y Bienestar Animal destinado a financiar rescates, tratamientos veterinarios, campañas educativas y acciones de concientización.
Una ley que fortalece la protección animal
El fortalecimiento del marco legal contribuye a desalentar conductas de violencia mediante sanciones más contundentes, generando un mayor efecto preventivo frente al maltrato y la crueldad.
Al mismo tiempo, la creación de herramientas como el registro de infractores y el fondo específico facilita una respuesta más rápida ante denuncias, permitiendo mejorar la asistencia, recuperación y protección de los animales afectados.
Además, este tipo de iniciativas favorece una cultura basada en la tenencia responsable, promueve la educación ambiental y fortalece el vínculo entre bienestar animal, salud pública y conservación de la biodiversidad, aspectos fundamentales para construir comunidades más respetuosas con todas las formas de vida.



