La recuperación del huemul en la región cordillerana suma un nuevo capítulo. Mientras Newenche, el ejemplar que se convirtió en símbolo de la restauración de esta especie emblemática, continúa bajo monitoreo permanente en un sitio protegido, el Parque Nacional Lanín profundiza las acciones destinadas a recuperar los ambientes naturales que alguna vez ocuparon estos ciervos nativos.
En esta nueva etapa, los esfuerzos se concentran en reducir el impacto de especies exóticas invasoras que alteran el equilibrio ecológico de los bosques andino-patagónicos. El objetivo es crear condiciones favorables para que el huemul pueda volver a establecer poblaciones estables en áreas donde desapareció décadas atrás.
Además, los trabajos forman parte de una estrategia integral de conservación que involucra organismos científicos, guardaparques, universidades, especialistas y pobladores locales comprometidos con la protección de la biodiversidad.

Jabalíes y ciervos exóticos bajo control
Las autoridades ambientales consideran que la restauración del hábitat requiere actuar sobre múltiples amenazas de manera simultánea. Por ese motivo, continúan las tareas de erradicación de ganado bagual y vacas ariscas, al tiempo que se intensifican los controles sobre jabalíes y ciervos colorados.
Estas especies introducidas encuentran condiciones favorables para expandirse y ocupar espacios que antes pertenecían a la fauna autóctona. Como consecuencia, generan competencia por recursos y alteran procesos ecológicos fundamentales para la regeneración de los bosques.
Asimismo, los jabalíes producen importantes daños al remover el suelo en busca de alimento. Esta actividad afecta el crecimiento de árboles nativos, modifica la estructura del ecosistema y favorece la propagación de especies vegetales invasoras.
Tecnología para proteger los ecosistemas
Como parte de las nuevas herramientas de manejo, el Parque Nacional Lanín comenzó a implementar el sistema Pig Brig, una tecnología diseñada para capturar grupos completos de jabalíes de manera eficiente.
Antes de instalar las estructuras definitivas, los equipos técnicos realizan tareas de monitoreo mediante cámaras trampa y cebado controlado. De esta forma, se identifican las áreas con mayor actividad y se optimiza la efectividad del sistema.
El proyecto cuenta con la participación de investigadores del Conicet, especialistas del CeAN, universidades y personal de conservación. Además, el conocimiento aportado por los pobladores resulta fundamental para localizar sectores donde las poblaciones invasoras presentan mayor concentración.

El delicado estado de conservación del huemul en Argentina
El huemul es una de las especies más amenazadas de la Patagonia y está catalogado en peligro de extinción. Actualmente, sus poblaciones sobreviven en sectores aislados de los bosques andinos de Argentina y Chile, con números significativamente inferiores a los registrados históricamente.
Entre las principales causas de su declive se encuentran la pérdida de hábitat, la fragmentación de los ecosistemas, la competencia con especies introducidas y la transmisión de enfermedades provenientes del ganado doméstico.
Por esta razón, proyectos de restauración como el que se desarrolla en el Parque Nacional Lanín son considerados fundamentales para garantizar su supervivencia. La recuperación de corredores biológicos y la eliminación de amenazas permiten aumentar las posibilidades de que la especie vuelva a ocupar parte de su distribución original.
Áreas prioritarias para la restauración ambiental
Las tareas de control se desarrollan especialmente en Queñi, el valle del lago Venados y la zona de Pampa Caruin, sectores identificados como prioritarios para la recuperación ecológica.
En el lago Venados, donde funciona una reserva estricta, las restricciones de acceso buscan minimizar las perturbaciones humanas y favorecer los procesos naturales de restauración. Paralelamente, los equipos de conservación realizan monitoreos constantes para evaluar la evolución del ecosistema.
Mientras tanto, Newenche continúa siendo observado diariamente por guardaparques del Parque Nacional Lanín y profesionales de la reserva Huilo Huilo. Su buen estado representa una señal alentadora para una especie cuya recuperación depende de esfuerzos sostenidos y de la protección integral de los ambientes que necesita para sobrevivir.



