Se ha reportado la presencia de un bebé carpincho que tiene un lazo alrededor de su cuerpo, el cual lo está cortando literalmente por la mitad.
Denuncian que actualmente, el animal se encuentra sin atención veterinaria en Nordelta, sufriendo de manera innecesaria día tras día la presión del lazo, que lo está lastimando en todo su cuerpo, sin recibir curación alguna.
Los Vecinos Autoconvocados bajo el colectivo «La Voz de los Carpinchos« han denunciado formalmente a la Asociación Vecinal Nordelta S.A. (AVN) por no actuar frente a este hecho.
Exigen que el ejemplar sea atendido de forma urgente, ya que han pasado semanas de reclamos sin obtener ningúna respuesta.
Resulta alarmante y llamativo que las autoridades solo ejecuten acciones sobre los carpinchos cuando se trata de relocalizarlos, realizar vasectomías o esterilizaciones, pero no intervengan para aliviar el extremo dolor y sufrimiento de este pequeño animal, que parece haber sido sujetado deliberadamente con un lazo cortante.
Debido a que se trata de fauna silvestre protegida, los vecinos tienen prohibido intervenir directamente. Surge entonces la pregunta: ¿Por qué no actúan de inmediato los responsables de Nordelta ni la Dirección de Flora y Fauna ante esta crueldad?
Conflicto por los carpinchos en Nordelta
De acuerdo con la información difundida por los propios activistas, el operativo contempla la selección y traslado de alrededor de 30 carpinchos hacia una futura reserva privada ubicada en el municipio de Tigre.
Desde las organizaciones cuestionan los criterios de selección y advierten sobre los riesgos que implica separar grupos familiares, especialmente en el caso de hembras preñadas o en período de lactancia.
Desde sectores vecinales que acompañan la iniciativa oficial explicaron que la relocalización forma parte de un plan piloto orientado a repoblar áreas del Delta con fauna silvestre.
El proyecto prevé trasladar a una familia de carpinchos hacia una reserva natural de San Fernando, gestionada por un equipo especializado, como una experiencia inicial para evaluar su impacto.
El conflicto se da en un contexto de creciente tensión entre el desarrollo urbano y la presencia de fauna silvestre en Nordelta.
Mientras las asociaciones protectoras insisten en que el operativo viola una orden judicial vigente y pone en riesgo a los animales, quienes respaldan el traslado sostienen que algunos grupos de carpinchos enfrentan un peligro concreto de atropellamientos en zonas de alto tránsito vehicular.




