Organizaciones ambientalistas y vecinos del complejo residencial alertan sobre el traslado de carpinchos en Nordelta. Advierten la captura y remoción de ejemplares sin la debida transparencia ni autorizaciones visibles.
Una nueva controversia ambiental se desató en el complejo residencial de Tigre tras reportarse un traslado de carpinchos en Nordelta que no habría cumplido con las normativas vigentes.
Diversos grupos de activistas y residentes de la zona denunciaron públicamente que un grupo de animales fue capturado y retirado del predio en camiones, en una operación cuya legalidad y destino final permanecen bajo sospecha.
El conflicto escaló luego de que se viralizaran registros audiovisuales que muestran el momento en que los ejemplares eran cargados en vehículos de transporte.
Según los denunciantes, estas acciones se realizaron de manera sorpresiva y sin la presencia de inspectores de la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires, organismo encargado de supervisar cualquier intervención sobre especies protegidas en el territorio bonaerense.
Falta de transparencia en el operativo de traslado de carpinchos en Nordelta
Los ambientalistas sostienen que el traslado de carpinchos en Nordelta representa una violación a los protocolos de manejo de fauna silvestre.
La principal preocupación radica en la ausencia de un plan de manejo biológico que justifique la extracción de los roedores, así como la falta de información sobre las condiciones de los hábitats receptores.
Para las organizaciones civiles, el retiro de los animales sin un censo previo ni un seguimiento técnico constituye un acto irregular que pone en riesgo la integridad de la fauna local.
Por su parte, el malestar entre los vecinos que abogan por la convivencia con la fauna autóctona ha crecido, exigiendo a la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) y a las autoridades provinciales una explicación detallada sobre quién autorizó el procedimiento.
Hasta el momento, no se ha presentado documentación pública que avale la necesidad de este desplazamiento masivo de ejemplares fuera de los límites del barrio privado.
Un conflicto de convivencia persistente
Este episodio se suma a una serie de disputas que han tenido lugar en los últimos años en los humedales de Tigre.
Mientras un sector de la población reclama por la superpoblación de estos mamíferos y los inconvenientes que generan en la infraestructura urbana, los defensores del medio ambiente subrayan que el traslado de carpinchos en Nordelta no es una solución sostenible, sino un desplazamiento del problema que ignora el origen del conflicto: la urbanización sobre ecosistemas naturales.
La situación permanece bajo observación de las autoridades ambientales, mientras se espera que se formalicen las denuncias judiciales correspondientes para determinar las responsabilidades detrás de este cuestionado operativo.




