Mientras en España los debates ferroviarios giran en torno a demoras o costos, en India la preocupación es mucho más crítica: la muerte de fauna silvestre en las vías. En particular, los elefantes asiáticos enfrentan un riesgo creciente.
Entre 2019 y 2024, al menos 81 ejemplares murieron tras ser atropellados por trenes. Además, episodios recientes evidencian la magnitud del problema, con manadas enteras afectadas en accidentes de alto impacto.
En consecuencia, la expansión ferroviaria y la fragmentación del hábitat intensificaron estos conflictos. Así, regiones como Assam, Bengala Occidental, Uttarakhand, Odisha, Tamil Nadu, Karnataka, Kerala, Chhattisgarh o Jharkhand concentran los mayores riesgos.

Un sistema con inteligencia artificial para prevenir tragedias
Frente a este escenario, autoridades y científicos desarrollaron una estrategia basada en inteligencia artificial. El sistema se implementó en Madukkarai, en el estado de Tamil Nadu, como prueba piloto.
La tecnología combina cámaras térmicas y sensores de movimiento instalados en torres. De este modo, cuando un elefante se acerca a menos de 100 metros de las vías, se activa una alerta automática.
Luego, el aviso llega en tiempo real a personal ferroviario y ambiental. En consecuencia, los trenes pueden reducir su velocidad, permitiendo que los animales crucen de forma segura.
Infraestructura, hábitat y puntos críticos bajo vigilancia
El problema no es aislado, sino estructural. Por ello, el Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático junto a organismos científicos identificó zonas críticas de riesgo.
En total, se detectaron 110 tramos sensibles para elefantes y 17 para tigres, que abarcan más de 3.400 kilómetros. Sin embargo, se priorizaron 77 sectores para intervenciones urgentes.
Además, se incorporan soluciones complementarias como pasos subterráneos, rampas y vallados. Estas medidas buscan reducir la fragmentación del hábitat y facilitar el desplazamiento de la fauna.

Tecnología aplicada a la conservación: ventajas de la inteligencia artificial
El uso de inteligencia artificial marca un cambio de paradigma en la protección de especies. En primer lugar, permite detectar animales en condiciones donde el ojo humano falla, como la noche o curvas cerradas.
Asimismo, mejora la capacidad de respuesta al generar alertas tempranas. Esto transforma una reacción tardía en una acción preventiva, reduciendo significativamente el riesgo de atropellos.
Por otro lado, estos sistemas recopilan datos en tiempo real. En consecuencia, facilitan el monitoreo continuo y la toma de decisiones basadas en evidencia científica.
Además, la IA puede integrarse con otras tecnologías, como sensores acústicos o radares. De esta manera, se construyen redes inteligentes capaces de proteger ecosistemas completos.
Un desafío ambiental que requiere innovación y planificación
La mortalidad de elefantes por trenes se convirtió en una de las principales causas no naturales de muerte en la especie. Esto resulta especialmente crítico en un país que alberga más del 60% de la población mundial de elefantes asiáticos.
Sin embargo, la solución no depende únicamente de la tecnología. También requiere planificación territorial, conservación del hábitat y políticas públicas sostenidas.
En síntesis, la incorporación de inteligencia artificial representa una herramienta clave para mitigar el impacto humano. Por lo tanto, su aplicación abre nuevas posibilidades para proteger la biodiversidad en un mundo cada vez más intervenido.



