Un equipo del Instituto de Ecorregiones Andinas (INECOA – UNJu/CONICET), en articulación con el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos, dio inicio a un ambicioso proyecto de monitoreo y conservación de la rana herrumbrada (Telmatobius rubigo), especie vulnerable y endémica de esta región de la puna jujeña.
Durante una reunión realizada en la intendencia del área protegida, se planificó el primer censo participativo, que comenzará en marzo del próximo año, acompañado de una capacitación teórico-práctica para el personal involucrado, y definición de materiales y cronograma de tareas.
Monitoreo subacuático, datos biométricos y ciencia comunitaria
El proyecto es liderado por las investigadoras Soledad Gastón y Mauricio Akmentins, quienes junto al equipo de guardaparques realizaron relevamientos en los ríos Cincel, Chico y Guayatayoc, hábitats clave para esta especie nativa.
Como parte del monitoreo científico, se instalaron grabadores acústicos HydroMoth y sensores térmicos para llevar adelante un seguimiento pasivo y subacuático.
También se lograron registros de ejemplares adultos y renacuajos, a los que se les tomaron datos biométricos para analizar su desarrollo y condición corporal.

La rana herrumbrada de Pozuelos está en riesgo debido a su distribución geográfica restringida, la pérdida de hábitat natural y la introducción de especies exóticas, como la trucha arcoíris, que representa una amenaza directa a su reproducción.
Conservación en áreas protegidas y herramientas para la toma de decisiones
Los datos obtenidos a través de este estudio permitirán evaluar el estado de conservación no solo de la rana herrumbrada, sino también de los ecosistemas acuáticos circundantes.
Se trata de una herramienta científica de alto valor para fortalecer la gestión del Monumento Natural Laguna de los Pozuelos, declarado área protegida de alto interés ecológico en la región de la puna andina.



