La población de leones en cautiverio se ha disparado en Tailandia en los últimos años, alcanzando más de 500 ejemplares registrados en espacios tan diversos como zoológicos, criaderos, locales temáticos y residencias privadas.
Esta tendencia preocupa a expertos en conservación, que advierten sobre los riesgos para la seguridad pública y el bienestar animal, en un contexto marcado por el tráfico ilegal de especies silvestres.
Redes sociales y legislación débil: factores que agravan el problema
Según Tom Taylor, director de la Fundación Amigos de la Fauna Silvestre de Tailandia (WFFT), las redes sociales han amplificado el fenómeno, promoviendo la tenencia de leones como símbolo de estatus o atracción comercial.
“Es una locura total. Da miedo imaginar lo que ocurrirá dentro de diez años si no se cambian las leyes”, advirtió Taylor.
Desde 2022, la legislación exige que los propietarios registren a sus leones, les implanten microchips y notifiquen cualquier traslado. Sin embargo, no hay controles sobre la reproducción, los cruces híbridos ni normativas estrictas sobre el cuidado en cautiverio.

Brechas legales y reproducción sin control
Mientras que los nacimientos de especies salvajes como el tigre deben reportarse en 24 horas, los propietarios de leones disponen de 60 días para informar a las autoridades. Este margen, según Taylor, permite acciones no reguladas con las crías, desde su venta ilegal hasta su exhibición comercial.
Los leones en cautiverio pueden tener camadas de 2 a 6 crías, una o dos veces al año, y consumen en promedio 2 kilos de carne de pollo diaria, lo que implica costos elevados y riesgos sanitarios si no se garantiza una alimentación adecuada.
Cifras preocupantes y desapariciones sin explicación
Las investigaciones de WFFT revelan que la población de leones en cautiverio pasó de 130 en 2018 a 450 en 2024, según datos obtenidos en redes sociales y visitas de campo.
Sin embargo, otros 350 ejemplares desaparecieron del registro, posiblemente por muertes no reportadas, retiro de exhibición pública o comercio ilegal, según el equipo de Taylor.
Tráfico de leones: una amenaza creciente
Diversos especialistas consultados por la agencia AFP, bajo condición de anonimato, confirmaron la existencia de pruebas del tráfico de leones o de sus partes, lo que refuerza la necesidad de fortalecer los controles legales y mejorar la trazabilidad de estos animales.
Desde la Dirección de Parques Nacionales y Conservación de la Fauna de Tailandia (DNP), su responsable Sadudee Punpugdee reconoció que el crecimiento de la población de leones representa un reto para la gestión ambiental.
Las medidas actuales apuntan a restringir la importación de nuevos ejemplares, con el objetivo de focalizar los esfuerzos en la población existente.
Foto de portada: AFP



