El Zoológico de Chester, en el Reino Unido, celebró una temporada reproductiva extraordinaria con el nacimiento de diez polluelos de pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), una especie clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Uno de los momentos más destacados de la temporada fue la incorporación como padres de Scamp y Flounder, una pareja de machos que está criando por primera vez un polluelo en su nido.
La experiencia forma parte de una estrategia coordinada por el equipo de ornitología del zoológico, que redistribuyó los huevos incubados por otras parejas —como Wotsit y Peach— para asegurar el mayor éxito posible en el desarrollo de las crías.
Crianza compartida y vínculos afectivos
Aunque Scamp y Flounder nunca habían criado un polluelo, el equipo reconoce que las parejas del mismo sexo no son infrecuentes entre estas aves. Casos similares se registraron en acuarios y zoológicos de Australia, España y Estados Unidos en la última década. Los pingüinos son conocidos por su comportamiento monógamo y su fuerte vínculo afectivo, independientemente del sexo.
Durante el proceso, ambos padres se turnan para alimentar al polluelo con una mezcla rica en proteínas que preparan a partir del pescado suministrado por los cuidadores. El pequeño —cuyo sexo aún no ha sido identificado— cuadruplicó su peso desde su nacimiento en abril y pronto comenzará sus primeras sesiones de natación, un hito clave para su desarrollo.
Conservación y simbolismo
La colonia de 63 pingüinos de Humboldt del Zoológico de Chester forma parte de un programa internacional de cría en cautividad. Este programa busca mantener una población genéticamente sana en instituciones de conservación europeas.
Esta especie originaria de las costas de Perú y Chile ha visto disminuir su población en más del 85 % en los últimos 40 años, debido al cambio climático, la sobrepesca y la pérdida de hábitat.
“Este año ha sido excepcional para los pingüinos aquí”, celebró Zoe Sweetman, directora del equipo, quien también destacó el enfoque creativo adoptado para nombrar a los nuevos polluelos.
Ocho de los diez nacidos ya llevan nombres inspirados en el cosmos: Ursa, Alcyone, Quasar, Orion, Dorado, Cassiopeia, Altair y Xena. El nombre del hijo de Scamp y Flounder será elegido con participación del público a través de redes sociales.
Además de reforzar el compromiso con la preservación de especies amenazadas, este tipo de historias también permite visibilizar la diversidad del comportamiento animal y reflexionar sobre los múltiples modelos de cuidado presentes en la naturaleza.



