La reaparición de Changuita, una nutria marina reintroducida en Chile en 2017, en las costas de Viña del Mar en abril de 2026, ha generado gran entusiasmo entre los biólogos.
Aunque se espera la confirmación genética, las características observadas, como su tamaño, comportamiento y el peculiar hábito de morderse la cola, sugieren que podría tratarse de este mismo ejemplar.
Este avistamiento ofrece una oportunidad para evaluar la efectividad de los programas de rehabilitación de vida silvestre.
El hallazgo llegó por casualidad, como muchas historias urbanas de fauna, a través de una llamada telefónica. Javier Trivelli, cofundador de la Fundación Lontra, fue alertado sobre una nutria que aparecía dentro de un edificio mordiendo su cola, un comportamiento vinculado a animales que han estado en cautiverio.
El comportamiento confiado del animal hacia Trivelli sugirió que era Changuita, pero el proceso de verificación genética sigue en curso.
Conservación de nutrias
Los rumores sobre el avistamiento de crías en 2024 y 2025, si se confirman, indicarían un importante progreso en la supervivencia y procreación de nutrias en libertad. Esto sería un hito para la ciencia y la conservación, demostrando que la rehabilitación tiene un impacto real.
El chungungo, conocido también como nutria marina, es una especie que habita en las costas del Pacífico, desde Perú hasta el sur de Chile. Estos mamíferos solitarios dependen de áreas costeras tranquilas y madrigueras escondidas para sobrevivir.
En Chile, la especie está clasificada como «En Peligro» debido a la pérdida de hábitat y la introducción de especies invasoras.
Los desafíos para la sobrevivencia del chungungo son numerosos. Entre 2009 y 2022, se reportaron 58 muertes de nutrias en Chile, con solo el 29% atribuidas a causas humanas como ataques de perros y conflictos con pesquerías. Estos datos subrayan la necesidad de medidas preventivas más que reactivas.
El regreso de Changuita destaca la importancia de ajustes en los programas de reintroducción. Por ejemplo, se descubrió que las nutrias necesitan acceso a agua dulce, un detalle que puede mejorar las metodologías futuras.
El caso de Changuita ya impulsa la creación del primer centro de rehabilitación de nutrias en Chile, lo que podría tardar años en lograrse.
Las amenazas para el chungungo incluyen la urbanización de la costa, ruido y contaminación. El reciente avistamiento en Viña del Mar muestra cómo la presencia humana puede limitar la seguridad de estos animales.
Es crucial confirmar la identidad de Changuita y monitorear su entorno para asegurar que se mantenga a salvo de cualquier peligro humano.
En última instancia, este evento nos recuerda la fragilidad de las especies que habitan en entornos cada vez más invadidos por el hombre. La comunidad puede apoyar manteniendo la distancia, asegurando que sus perros estén atados y evitando alimentar a los animales salvajes.
La posible confirmación de que Changuita ha sobrevivido es un signo de resiliencia, pero también una advertencia sobre la necesidad de proteger mejor a estas criaturas. La evaluación del chungungo en la Lista Roja de la UICN ya está disponible en su sitio web.



