La Legislatura de Río Negro aprobó por mayoría una nueva ley de fauna, impulsada por el Poder Ejecutivo. Establece un nuevo marco normativo para la conservación de la fauna silvestre provincial.
Esta novedad generó una fuerte repercusión y críticas negativas. A través de sus redes, el reconocido guardafauna Claudio Bertonatti, compartió un fuerte comunicado de la Fundación Azara en el que acusan a la norma de «destruir» al equipo de trabajo.
«Nos toca un tiempo difícil», las duras críticas a la ley de fauna de Río Negro
«Hace más de 20 años la provincia de Río Negro llevó adelante una medida ejemplar: creó un cuerpo de guardafaunas que se destacó por su capacidad para realizar eficaces operativos en todos los terrenos, incluso, rurales y naturales», contextualizaron en el documento que lleva las firmas de Hernán Ibáñez y Bertonatti, de la Fundación Azara.
«Así, de manera sorpresiva caían sobre los cazadores, tramperos o traficantes de fauna, poniendo freno a la depredación», agregaron.

«Lamentablemente, la Legislatura rionegrina sancionó una nueva ley de fauna. Podría suponerse que superando la anterior, pero no: omitieron la creación o existencia del Cuerpo de Guardafaunas (ignorando el 47º de la derogada Ley 2056/85 que lo creó)», acusaron.
«Sancionar una nueva ley de fauna sin un cuerpo de control que la haga cumplir equivale a una mera declaración de principios«, apuntaron en el comunicado.
«Y con un agravante: destruye el equipo de trabajo conformado durante años por personas experimentadas, comprometidas, honestas y con un conocimiento profundo de la problemática de la fauna silvestre en el territorio», remarcaron.
Las falencias de la normativa, según denuncian
En la misma línea, la carta se explaya en el trabajo que realizan. «Incluso, que iba más allá de los controles, porque dictaron numerosas capacitaciones dirigidas a jueces, fiscales y personal de las fuerzas de seguridad, tanto nacionales como de otras provincias», explicaron.
«Río Negro podía sentirse orgullosa de contar con un equipo así», lamentaron.
«De hecho, lo considerábamos un ejemplo en nuestras presentaciones o cursos, recomendando a las autoridades del resto del país que lo tomaran como referencia», argumentaron Ibáñez y Bertonatti.
«Pero nos toca un tiempo difícil. Donde los mejores exponentes de la conservación están amenazados no solo por los cazadores, traficantes y madereros ilegales, sino por las autoridades que los ningunean o les restan apoyo», agregaron.

A nivel mundial, la Lista Roja de especies amenazadas se engrosa. «En muchos casos, por el tráfico de animales vivos, cueros, pieles, carnes, plantas ornamentales y maderas», apuntaron.
«Esta ‘omisión’ vulnera los esfuerzos cotidianos que también se hacen desde las áreas protegidas», precisaron.
«Este es un problema con solución. Si las autoridades de Río Negro tienen la vocación, pueden reactivar este Cuerpo de Guardafaunas», expresaron.



