Se prohíbe la caza de loros y otras especies silvestres

La Municipalidad de Viedma comenzó a implementar el plan de manejo de la recién creada Reserva Natural Municipal «Acantilado de los Loros», ubicada en el balneario El Cóndor.

Esta acción sigue a la sanción de la ordenanza que estableció la reserva, con el objetivo de proteger la colonia de loros barranqueros que habitan en el área.

El plan de manejo es una herramienta clave para la gestión efectiva de esta nueva área protegida y tiene tres objetivos principales: conservar el monte nativo y las especies que lo habitan, promover el desarrollo turístico sostenible, y fomentar campañas de educación y concientización ambiental. De esta manera, permitirá cumplir con los lineamientos establecidos en la ordenanza sancionada en julio de este año.

La Municipalidad llevó adelante varias charlas sobre los lineamientos y el marco general del plan de manejo, dirigidas por el doctor Juan Masello, biólogo especialista en aves y uno de los principales impulsores de la creación de esta reserva, una causa que ha defendido durante años.

La reserva abarca la colonia de loros barranqueros localizada entre la punta cercana al Faro Río Negro y el sector denominado Playa Bonita, coincidiendo con el límite del Área Natural Protegida Provincial Punta Bermeja-La Lobería.

El área responsable de la aplicación de la nueva norma es la Secretaría de Servicios, Espacios Públicos y Ambiente. Aunque la secretaría se encuentra acéfala tras la renuncia de Gastón Gutiérrez, las áreas de Ambiente siguen activas para avanzar en las gestiones para la protección y el manejo de la reserva.

Esta iniciativa no solo resguarda la biodiversidad del área, sino que también busca concientizar a la comunidad sobre la importancia de preservar el entorno natural, mientras se fomenta un turismo responsable y sostenible.

Objetivos

La zona protegida incluye tanto el área de nidificación y reproducción de los loros sobre el acantilado, como el parche de monte paralelo a la Ruta Provincial N° 1. Este plan de manejo permitirá la implementación efectiva de la reserva y tiene como ejes cuatro objetivos clave:

– Conservación del monte nativo y de las especies que lo habitan, asegurando que los ecosistemas sigan siendo refugio de biodiversidad.

– Desarrollo turístico sostenible, promoviendo actividades que beneficien el crecimiento del sector costero de Viedma y contribuyan a la protección de la colonia de loros y del patrimonio natural y cultural de los acantilados.

– Campañas educativas y de concientización ambiental, para que la comunidad conozca y valore la reserva.

– Conservación del patrimonio paleontológico, arqueológico e histórico, dado que los acantilados albergan fósiles de invertebrados y huellas de aves y mamíferos que datan de millones de años.

En el marco de este plan, se prohíbe estrictamente la deforestación, la transformación del uso de la tierra y cualquier actividad que impacte negativamente sobre la fauna local.

Esto incluye la caza, captura, persecución, tenencia, transporte y comercialización de ejemplares o productos derivados, tanto de los loros barranqueros como de otras especies de fauna silvestre y sus hábitats.

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