La noche del domingo, vecinos de Chivilcoy fueron testigos de una situación inusual: un aguará guazú deambulaba desorientado por las calles céntricas.
El animal, confundido por el entorno urbano, fue atropellado por una camioneta en la avenida Avellaneda, aunque logró refugiarse en el cantero de una vivienda.
El hecho generó alarma inmediata, ya que se trata de una especie protegida y catalogada en peligro de extinción en Argentina.
El operativo de rescate
Ante la emergencia, se desplegó un operativo conjunto con participación de:
- Policía local y Guardia Urbana.
- Defensa Civil.
- Personal de CAZMA.
- Veterinarios y voluntarios.
Tras más de cuatro horas de trabajo, los especialistas lograron contener al animal con una red y trasladarlo en una jaula, garantizando su bienestar y reduciendo el nivel de estrés.
Evaluación veterinaria y liberación
El aguará guazú fue puesto bajo custodia de la Policía Ecológica y sometido a una revisión exhaustiva. Los profesionales constataron que, pese al atropello, no presentaba heridas graves y su estado general era óptimo.
Con el alta médica, las autoridades dispusieron su traslado inmediato a una zona de monte alejada del casco urbano, donde fue liberado en condiciones seguras para su supervivencia.

El aguará guazú: características y mitos
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido más grande de Sudamérica. De aspecto similar a un zorro de patas largas, es un animal tímido y solitario que evita el contacto con las personas.
Durante años estuvo rodeado de mitos populares que lo vinculaban con la leyenda del lobizón, lo que generó persecución injustificada. Sin embargo, se trata de una especie inofensiva y clave para el equilibrio ecológico.
Amenazas principales
- Pérdida de hábitat por avance agropecuario.
- Enfermedades transmitidas por perros domésticos.
- Atropellamientos en rutas y caminos, como el ocurrido en Chivilcoy.
- Mitos falsos que lo presentan como un animal peligroso.
Rol ecológico esencial
El aguará guazú cumple funciones vitales en los ecosistemas:
- Control de plagas: se alimenta de roedores e insectos, evitando que dañen cultivos y plantas.
- Dispersión de semillas: al consumir frutos silvestres, favorece la regeneración vegetal en humedales y montes.
- Indicador ambiental: su presencia refleja la salud de los pastizales y la disponibilidad de agua limpia.
Protección legal y conservación
En Argentina, el aguará guazú está protegido por la Ley Nacional 22.421. Además, provincias como Santa Fe, Corrientes, Córdoba y Entre Ríos lo han declarado Monumento Natural. Existen centros como la Fundación Temaikèn que trabajan en el rescate y rehabilitación de ejemplares heridos para devolverlos a la naturaleza.
El rescate del aguará guazú en Chivilcoy es un recordatorio de la fragilidad de las especies silvestres frente al avance urbano y la necesidad de reforzar políticas de conservación.
Proteger a este cánido significa preservar los humedales y montes nativos, fundamentales para la biodiversidad argentina.



